Viva Belgrado: “Los medios se han pasado un poco diciendo que éramos los nuevos Dover”

La caja de los truenos se abrió de par en par el pasado mes de diciembre cuando la banda cordobesa Viva Belgrado decidió publicar su segundo single, post Ulises, bajo el título de “Guillotinas”. La sensibilidad musical del tema, en el que se pueden apreciar detalles de música electrónica (con algún que otro guiño al denostado trap), despertaron la ira y el insulto de un sector del público que no termina de entender la libertad creativa de algunos músicos. Aprovechando su paso por Jaén, una de las últimas fechas de la gira que han organizado por toda la geografía española, nos reunimos con ellos para desentrañar las motivaciones detrás de la publicación de sus últimos singles y conocer en qué punto se encuentra una de las bandas más currantes del país.

 

Estáis finalizando la gira de Ulises. ¿Cómo está yendo?

Cándido: Ha habido un poco de todo porque llevamos un año y medio girando con éste disco, así que hemos hecho muchas cosas. Hemos estado en dieciséis países, en muchos sitios nuevos. En Rusia, en Japón, en el Círculo Polar Ártico. Muchas cosas emocionantes pero a la vez un golpe de realidad. Una sensación de impotencia porque dejamos la universidad, los curros y nos dedicamos a la banda al cien por cien. Grabamos el disco, tuvo muy buenas críticas, fue el mejor disco del año en muchos sitios, pero sigues apretando y apretando y te cuesta llegar. Es estar esperando algo y ver que no pasa. Entonces, bueno, estamos con esa mezcla de adrenalina de las cosas guay que hemos hecho y la insatisfacción de no llegar a dónde nos gustaría llegar.

Aunque sí que parece que están ocurriendo cosas.

Cándido: Están ocurriendo cosas, pero muchas de esas cosas, por mucha ilusión que nos den son anecdóticas. El rock en España es una cosa muy residual. Digamos que no ha calado tanto en la cultura popular como sí lo han hecho las bandas de las que hemos bebido. Bueno, no necesariamente (risas).

Aun así, desde que os vi en directo hace unos años parece que vais creciendo. Empezasteis a tocar en sitios chicos, como todas las bandas, pero seguro que en esta gira habéis hecho conciertos más grandes, porque de alguna forma ahora sois más conocidos.

Cándido: Definitivamente estamos muy contentos en ese sentido, porque a cada ciudad a la que vamos suele funcionar guay y un mínimo de personas siempre hay. En Madrid y Barcelona ha funcionado muy bien. En ese sentido genial.

También habéis recibido buenas críticas de los medios, por lo que el hecho de llegar a las grandes ciudades y triunfar ha tenido que ver con ese reconocimiento.

Cándido: Esos conciertos los hemos intentado dosificar porque antes habíamos abusado de eso. Allí la venta de entradas va muy bien y se nota que la gente va con interés.

Es cierto que hay que hacer ese descanso de conciertos para que la gente no se sature.

Cándido: Totalmente de acuerdo.

Contadme un poco, con la perspectiva que tenemos del tiempo, que supone Flores, Carne y Ulises si los comparáramos.

Álvaro: Yo poco puedo decir porque yo no estaba en Flores Carne. Lo que si te puedo decir es que a nivel de interpretación prefiero tocar las canciones de Ulises que las de Flores. Me gusta más personalmente. Pero ellos tendrán que decir qué piensan, mejor que yo.

¿Eso puede implicar que toques mejor unos temas que otros?

Álvaro: No creo. (Risas) Ese es el truco, que aunque te gusten las canciones, que no se note la diferencia entre unas y otras a la hora de ejecutarlas. Pero que esta pregunta es para ustedes (risas).

Cándido: Yo creo que lo que pasó con Flores es que es un disco que surgió de forma inesperada para el público y la crítica. Pero ha habido más atención mediática con Ulises, sin duda. Flores, Carne fue una colección de canciones que teníamos y le dimos forma de disco con un concepto y demás, pero con Ulises sí que había una intención de hacer un disco desde el principio, con esa intención. Ulises es un disco que camina mejor que Flores, Carne, la dinámica está mucho más cuidada, es mucho más redonda. En Flores descuidamos más esos aspectos y se nota que hay más altibajos en calidad, estilo… Flores es naif e inocente, Ulises es más maduro.

¿Por qué creéis que Flores, Carne llamó tanto la atención?

Cándido: Nosotros hicimos el disco con mucha ilusión y sabíamos que iba a estar bien. Como oyente intentas buscar algo y cristalizarlo en tu banda, pero definitivamente fue una sorpresa. Flores, Carne aunó muchas cosas que estaban pasando a nivel internacional, que no se habían reflejado bien en España, y eso ayudó a que se entendiera mejor; el movimiento de las bandas de post-hardcore como Touché Amoré, La Dispute, que no habían calado tanto en España, a nivel de bandas ejerciendo ese estilo. Nosotros nos subimos a ese carro. Es mi interpretación.

Habéis estrenado dos temas nuevos “La Cima” y “Guillotinas”. ¿Por qué habéis dejado estos temas mediado ya el programa de conciertos de vuestra gira?

Cándido: Esos temas, realmente, llevan hechos desde el invierno pasado. Es decir, compuestos en invierno y grabados en abril. No sé, fue que entre disco y disco nos apetecía hacer algo, no estar parados, tanto tiempo sin tocar. Quisimos experimentar. Somos una banda que damos mogollón de conciertos, con las mismas canciones siempre, llevamos dos discos, una maqueta un EP. Sentíamos que estábamos haciendo un ejercicio de estilo cerrado de mente, y nos apetecía salirnos de eso. Y bueno, creíamos que para apoyar el tramo final de la gira sería interesante sacarlos y dar un poco la nota.

 

Ahora hay que mantener la atención de las redes sociales, porque la información se diluye tanto que siempre tienes que estar ofreciendo esto.

Cándido: La música se consume de manera muy superficial. A ver, hay muchos tipos de consumidores, pero se consume de una forma muy superficial, del rollo de las listas de Spotify, escucharlas así de fondo. Se nota mucho las canciones que funcionan en ese sentido. El rock es mucho más ruidoso y no se escucha tan bien en los móviles, tanto que no sirve para tenerlo de fondo como el RnB, la electrónica y tal.

“La Cima” se presenta como una especie de homenaje a todo lo que significa, y ha significado, la banda, y vuestra experiencia en la carretera. Esa vivencia como una pequeña familia.

Cándido: A nivel de letras es un poco lo que hablábamos antes, tener esa satisfacción sobre las cosas que estás consiguiendo: bolos, críticas… Verte en esa cima en la que unos años querías llegar y ver que realmente esa cima es una quimera, no es algo tangible, real. No es un sitio que puedas encontrar y sentirte satisfecho, sino que es esa zanahoria que te permite seguir creciendo, que te hacer querer más y más. Hicimos tomas de muchas imágenes de la gira, que casan muy bien con la idea de “estamos aquí haciendo cosas tan chulas”, pero joder, no estamos donde queremos y éstas son las cosas que estamos haciendo mientras estamos en esa supuesta cima, o algo así. Yo estoy muy satisfecho con esa canción.

El video está genial, igual que el video de “Guillotinas”. ¿Qué sentido tiene ese título? ¿Habéis decidido cortar algunas cabezas?

Cándido: La nuestra (risas). Lo de “Guillotinas”… ya teníamos pensado el nombre, el concepto de guillotina con el sentido de guillotinarnos a nosotros mismos, por así decirlo. En torno a esa idea hicimos todo: lo de quemar el vinilo, entrar en Los40 Principales, etc. Fue eso, trabajar un concepto y llevarlo a un extremo dentro de nuestras posibilidades.

Sin embargo, el estribillo del tema es positivo.

Cándido: Sí, digamos que es el contrapeso de “La Cima”.

“Guillotinas” es un tema que ha gustado mucho en la redacción, quizá porque somos bastante abiertos a lo nuevo y experimental. Sin embargo, en otros medios saltaron chispas.

Cándido: Hay capas dentro del tema, y quizás mucha gente no lo ha entendido. Ha habido medios que se han pasado un poco diciendo que éramos los nuevos Dover.

¿Que en el video aparezca el vinilo de Flores, Carne ardiendo es una metáfora?

Cándido: Cuidado, que al final se reconstruye (risas). Simplemente queríamos jugar un poco con el concepto de guillotinarnos a nosotros mismos. Nos pareció algo guay. Como dar a entender que nosotros somos Viva Belgrado y nosotros tenemos el poder de quemarlo o algo así. Tendemos mucho a idealizar a las bandas, a esperar que sean la banda que nosotros queramos que sea. La banda no está al servicio del público está al servicio de la propia banda.

Entonces, la polémica que se ha generado con “Guillotinas” en cierta parte del público, ¿cómo la habéis notado?

Álvaro: Un poco de todo. De gente a favor diciendo qué valientes a criticarnos de arriba abajo. ¡Hasta en persona!

Cándido: Era un poco lo que esperábamos, salvo algunas reacciones que iban a machete. Pero no podemos quejarnos.

A nosotros nos ha quedado la duda de si vais a seguir por ese camino.

Cándido: Para eso habrá que esperar para saberlo.

¿Cuánto tenemos que esperar?

Álvaro: También hay que esperar para saber cuándo se podrá saber (risas)

Un continuo esperar (risas)

Cándido: No sabemos. Queremos hacer un disco, pero de momento no hay nada. La intención está ahí, y está 2018. Queda mucho.

¿Creéis que el público roquero está preparado para estos cambios en el género rock, metal aquí en España?

Cándido: La verdad es que es una buena pregunta. No sabría qué decirte, porque nosotros somos una banda que vive desconectada de todo. Vivimos en nuestra burbuja. Córdoba es una ciudad desconectada del resto. No sabemos muy bien qué puede pasar. Pero creo que en el rock hay un rollo muy elitista, gente que dice “si escuchas reggaetón es una mierda”, no es nuestra opinión, para nada. Eso hemos visto con “Guillotinas”. Criticar la electrónica por criticar la electrónica, sin ningún argumento. Lo cual me parece absurdo y me da pena. Pero en general ha sido mucho más positivo respecto de nuestro tema, ha habido más reacciones positivas que negativas. Tampoco somos la primera banda en hacer algo así, por lo que el público tiene que estar educado y preparado para eso.

¿Qué tal con Aloud Music, vuestro sello discográfico?

Cándido: Aloud nos ha dado algo que no teníamos que era como esa imagen de seriedad frente a los medios. También a nivel de logística, de forma de hacer las cosas, nos han enseñado a tratar con salas, nos han metido en sitios donde nosotros tampoco habríamos sido capaces de llegar como el Resurrection, el Primavera, este tipo de festivales más grandes que exigen un mánager que esté ahí apretando. Porque nosotros venimos de un circuito más DIY. Es un sello donde queríamos estar, porque es el sello más afín, donde nosotros hemos bebido. Toundra, Nothink, Atleta, y muchos grupos que nos flipan.

¿Cómo veis la escena en Córdoba, en Andalucía?

Ángel: Depende de la ciudad. Por ejemplo, Huelva es una ciudad donde no hay nada de rock, no se oye nada, ni noticias de que nadie toque allí. En otra ciudad, por ejemplo Córdoba, parece que hay algo más de movimiento. Hace poco vino a tocar Cala Vento y fue bastante gente. Hay salas que están apostando por la música. En Grananda hay muchas bandas.

Álvaro: A Granada la ponen como la “Ciudad del rock”, a nivel de turismo. Pero realmente no es la del rock, sino la del indie y el “moderneo”.

¿Notáis la diferencia entre tocar aquí y fuera de Andalucía o entre tocar en España o en el extranjero?

Cándido: Notamos que con la gente que viene por aquí, en España, sí que hay un vínculo que nos une con ellos. Cuando vamos fuera de España, sobre todo en Alemania, somos como parte de algo más grande, de la escena punk hardcore, y aquí notamos que Viva Belgrado es una banda particular, con una identidad más clara dentro de la escena española.