VIII Kanekas Metal Fest (Cangas, Pontevedra)

Aathma (Foto de Marina RF)Aathma (Foto de Marina RF)Aathma (Foto de Marina RF)Aathma (Foto de Marina RF)Hongo (Foto de Marina RF)Hongo (Foto de Marina RF)Hongo (Foto de Marina RF)Insaniam (Foto de Marina RF)Insaniam (Foto de Marina RF)Insaniam (Foto de Marina RF)Obsidian Kingdom (Foto de Marina RF)Obsidian Kingdom (Foto de Marina RF)Obsidian Kingdom (Foto de Marina RF)Obsidian Kingdom (Foto de Marina RF)

La llegada de Obsidian Kingdom para dar el último concierto con el repertorio de ‘A Year With No Summer’ convirtió el pasado 29 de julio en un verdadero paréntesis dentro del caluroso y soleado verano que estábamos teniendo (y retomamos después) en las Rías Baixas. Morrazica, la organización autogestionada que organiza desde hace ya 8 años el festival gratuito Kanekas Metal Fest, pudo cerrar una vez más un cartel de lujo: variado, de actualidad y con calidad a raudales sin tener que fundirse el presupuesto en bandas extranjeras, un error muy común últimamente que a veces impide apostar por lo que tenemos más cerca. Así, esta octava edición contó no solo con los catalanes anti-verano sino también con la mítica banda coruñesa Hongo para abrir la tarde, los madrileños Aathma, los catalanes Morphium y los albaceteños Insaniam, que cerraron esta edición y dejaron al Morrazo tiritando.

Como apuntaba, el verano se interrumpió un día antes de la celebración del festival (¿Coincidencia con la llegada de Obsidian Kingdom? Ahí os lo dejo, llamad a Iker si queréis…) y la lluvia y la niebla volvieron a Cangas, poniendo en peligro el adecuado desarrollo del festival. Se trata de un recinto al aire libre y, aunque Morrazica recibe algún apoyo institucional, trabaja de forma autogestionada, por lo que la posibilidad de cancelar o trasladar el festival empezó a rondar el horizonte desde que comenzó el montaje del escenario. No obstante, la noche del viernes se confirmaba que se contaría con una carpa, salvando una de las múltiples trabas con las que contó la organización durante esta edición y que finalmente pudo salvar sin problemas.

No sabemos si precisamente por las inclemencias temporales, el comienzo del evento se retrasó casi una hora. A las 20.30h, la hora de inicio anunciada, los chicos de Hongo se encontraban ya sobre el escenario pero todavía probando, y así lo harían hasta casi una hora más tarde. La mítica banda coruñesa, que cuenta ya con casi 20 años a sus espaldas, dio el pistoletazo de salida con su bruto crust/sludge/metal. Se trataba de la propuesta más bestia de esta edición, aunque pudimos disfrutar de un concierto de primera, potente, con un sonido de diez que permitió al cuarteto desplegar todas sus armas sonoras.

Precedido por una creciente oscuridad, el olor del incienso y la tenue luz de algunas velas colocadas sobre el escenario llegaba el trío madrileño Aathma. Su último LP, ‘Avesta’, conformó el grueso del set list, y es que estamos ante uno de los grandes discos de este 2017. Esta era mi segunda vez con ellos y solo puedo decir que la cosa va a mejor a pasos agigantados. Tras salvar algún que otro pequeño problema de sonido inicial, el trío consiguió sumergirnos en su densa atmósfera doom/sludge, atraernos como un encantador de serpientes hacia la niebla y formar parte de su oscuro ritual.

Si mal no recuerdo, tras un tercer veloz cambio de escenario, Morphium ocupó su lugar pasada la media noche. Tras la densa pesadez de las dos bandas anteriores, los de Girona llegaron decididos a hacer saltar a todo el mundo desde el primer minuto, un fantástico interludio que ayudó a refrescar (con la lluvia ya a raya) el ambiente bajo una carpa abarrotada. La mezcla de metal extremo y melódico vino de perlas para que el público se revolucionase, sobre todo cada vez que el vocalista se lanzaba de un salto a la valla de la primera fila para arengar todavía más a la multitud. ‘The Blackout’ es el último trabajo de esta formación y ocupó buena parte del set list, uno de los discos más destacados del año pasado que ya ha rodado ya por medio planeta.

La colocación de las luces estroboscópicas sobre el escenario marcaba la llegada de Obsidian Kingdom, esperadísimos cabezas de cartel de este VIII Kanekas Metal Fest. Los catalanes llevaron al directo temas de su último ‘A Year With No Summer’ por última vez antes de su reclusión para trabajar en material nuevo. En el set list hubo espacio también para alguna que otra canción de su anterior ‘Mantiis’, con voces más agresivas y el toque black metal que los caracterizaba en los inicios de su carrera. La filosofía del quinteto otorga mucha importancia a la evolución y constante mutación, absorbiendo por el camino todo tipo de influencias sin llegar a perder nunca ese sonido tan personal que ya identificamos con esta banda de metal progresivo llena de contrastes y matices. Las caras nuevas de la formación están ya completamente integradas en esta, incrementando todavía más si cabe el nivel de un directo limpio y preciso pero también potente y emocionante.

Para el cierre de esta gran noche el escenario del Kanekas se convirtió en el plató de una película de terror de serie B con tres peleles a modo de cadáveres que se balanceaban en el borde superior del escenario anticipando la llegada de Insaniam. Ese balanceo suave pronto se vio alterado por las patadas y empujones del quinteto blackmetalero ya completamente caracterizado para su show, que mantuvo la carpa prácticamente a rebosar hasta su final hacia las 4 de la madrugada. Los ganadores del Villa de Bilbao en la categoría de metal del pasado 2016 están a punto de lanzar su segundo trabajo, por lo que el primero copó su set list.

Con un cartel equilibrado y de muchísima calidad, en el que podemos encontrar varios estilos pero también cierta coherencia temática y atmosférica, este festival gallego gratuito se coloca poco a poco en los primeros puestos de la lista de referentes a nivel nacional. ¡No le perdáis la pista!