Trees Will Tell – L’appel du vide

Trees Will Tell – L’appel du vide (The Braves Records. 2018)

“Un álbum que camina entre una intensidad desmesurada, paisajes ambientales muy bellos y elegantes con texturas que te introducen en un sueño enérgico”.

La escena post hardcore nacional estaba un poco olvidada desde los primeros álbumes de Standstill, o grupos como Lisabö, Viva Belgrado…, pero aquí, las ambientaciones y el post rock entran en escena, dejándonos una buena dosis de atmósferas penetrantes. Estos chicos tienen esa magia ambiental de los cordobeses Viva Belgrado o de los madrileños Toundra, con un toque de Nothink o los inicios de Standstill. Una mezcla mágica que nos presentan a Trees Will Tell y su debut L’appel du vide, editado a través de The Braves Records.

Producido por Txosse Ruiz en WheelSound Studios y masterizado por Víctor García en Ultramarinos Costa Brava, es sinónimo de calidad sonora, como bien nos demuestran a lo largo de los 10 cortes que presenta el álbum, variando entre una intensidad desmesurada, pasajes ambientales muy bellos y elegantes con texturas que te introducen en un sueño enérgico, donde la fase RAM intenta dominar tus preciados recuerdos.

Su música es elegante y transmisiva, desde las ambientaciones recreadas en cortes como “Providence” o en “From the blue”, que te recordaran en cierta medida a grupos como Deftones; hasta la rabia desplegada en estrofas como las que guarda “The bitter, the better” o “Find me, fix me”. Gran parte de culpa tiene la voz de Joey Rego, y su tono rasgado, que combina a la perfección con fragmentos limpios o los recitados de “Nevermind the beating heart”, al igual que Eduard Oriach y Dani Muñoz, son los encargados de crear unos pasajes sonoros donde el post rock toma posesión de una estructura musical que se balancea entre la quietud de un mar en calma y la furia contenida de los vientos alisios cuando se funden con la corriente marina; una corriente que forma la base de su música donde intervienen Mario Pérez en la percusión y Bon Aleix al bajo.

Sin duda alguna, estamos ante uno de los discos más destacados de lo que será este 2018 y un grupo de joven formación, 2015, del que se hablará largo y tendido.