Sōseki y la armonía de la brevedad moderna

 

 

 

Ya hace un tiempo que entre nosotres se ha hecho un hueco el mundo tan especial y delicado del haiku, poesía japonesa de tres versos del siglo XVII, cuando Bashō lo vinculó al budismo. A simple vista, es un tipo de poesía sencilla y espontánea, de tintes naturalistas y austeros. Sin embargo, dentro de tan sólo los tres versos que lo forman, hay un mundo de simbolismos y significados repletos de profundidad. En este artículo hablaremos, en concreto, de la magnífica obra poética que compuso Natsume Sōseki y que Satori Ediciones compiló en un volumen titulado “Tintes del cielo“, con setenta poemas inéditos seleccionados, traducidos y comentados por Fernando Rodríguez-Izquierdo y Gavala. Este libro, a su vez, forma parte de la colección “Maestros del Haiku“, diez volúmenes de les haijin más conocides de todos los tiempos.

Este título en concreto ha sido escogido para nadar en el mundo de los haikus más innovadores, puesto que, aunque leer a Chiyo-Ni o Yosa Buson es una caricia para el alma, también es necesario indagar en otros caminos que se hayan podido emprender con este género poético en una era más cercana a la nuestra con tal de descubrir qué más puede aportar a este pequeño cosmos una visión contemporánea.

El descubrimiento literario de Sōseki como haijin es una situación curiosa para le lectore que pretenda descubrirlo en una dimensión distinta a la de novelista. Su estilo se aleja un poco de la esencia del haiku más antiguo, ofreciéndole un toque innovador a la vez que pretende crear en su propia obra un homenaje a les maestres y a los orígenes. Esto se observa en características como el uso de palabras arcaizantes o de dialectos usados en aldeas hace ha, que dotan al poema de un aire más remoto. Sōseki es también consciente de su época, un haijin muy inspirado por les antigües maestres, a les que les rinde varios homenajes utilizando formas solemnes para magnificar el lenguaje. Otra característica que nos indica su innovación es la variación en la estructura intocable de esta clase de poesía, como cambios en el número de sílabas o la lejanía del instante: no siempre habla del instante vívido del momento, sino de situaciones abstractas, en tercera persona y alejadas del autor, como la imagen de un cuadro o un vídeo.

Le lectore no tendrá en sus manos la esencia más purificada del haiku pero, sin embargo, podrá disfrutar del mundo breve y denso de Natsume Sōseki. Es un libro muy disfrutable y adaptado a nuestro tiempos, de tal manera que incluso podemos identificar imágenes o sensaciones que podemos experiemtnar en la era contemporánea, algo que se hace más difícil con el haiku antiguo, más basado en un tiempo de mayor contacto con la naturaleza, la espiritualidad y la sobriedad de la vida. En estos poemas encontramos una delicadeza fruto de la búsqueda de la belleza en un tiempo actual en el que cuesta más encontrarlo pero que, sin embargo, sigue ahí. Sōseki hace referencias a ciudades como Kyoto, pensando tanto en la antigua ciudad como la que él vivió. Juega bastante con las metáforas, especialmente las que ofrece el escenario de la naturaleza y sus colores. Es fiel al haiku original en la sobriedad y en lo escueto, dando un tiempo de asimilación para cada poema. Los escenarios también son cercanos a nuestra cotidianidad: ya no hay tantas casas de pueblo o templos budistas, si no vidas en pisos de ciudad, con cigarrillos y estrés post-trabajo. Quizás tras la lectura el sabor no sea tan dulce y meditativo como los de les maestres haijin, pero sí da espacio a la reflexión sobre la experiencia de alguien que podría pertenecer a nuestro entorno. De todos modos encontramos asimismo un lugar para la contemplación de la naturaleza, paseos junto al río o contemplaciones del cielo y la lluvia, con tonos irónicos, curiosos y reflexivos.

 

 

Natsume Sōseki

 

En este volumen tenemos cuatro estadios para cada haiku: la versión en kanji (escritura japonesa y con variaciones chinas), romanji (versión occidentalizada en la que podemos leer oralmente los kanjis con alfabeto romance), una traducción no demasiado literal que da pie a una comprensión esencial del traductor que llega a nosotres siendo fiel a las ideas más puras del poema y, al final de la hoja, una breve explicación de conceptos y simbologías que acaban de ayudarnos a comprender el haiku en su totalidad. Son de agradecer las descripciones de palabras, sílabas o frases que, siendo tan complejo el mundo del lenguaje japonés, necesitan de una pequeña mención para ser entendidas, pues hay palabras especiales que cierran el poema, alusiones a tradiciones japonesas que es posible que desconozcamos o palabras polisémicas, por ejemplo. También sabemos, gracias a estos comentarios, que Sōseki aplicó un cambio en las sílabas de kanji para agregar suavidad al poema., algo que el tractor pretende mantener con el mismo alma. Si bien es cierto que con la traducción perdemos parte de la comprensión esencial del haiku debido a los juegos de palabras, dobles significados y musicalidad, las mencionadas notas junto a la traducción nos acercan bastante a ese tipo de lectura y al mundo del poeta y el haiku en sí.

Se percibe fácilmente la libertad con la que el autor ha tratado su poesía, amoldándola más a su gusto, a la vez que respetando los principios simbólicos y estilísticos, más que los de la estructura. Es positivo que, aunque se inspire notablemente en les primeres haijins, haya espacio para reflexiones o escenarios más típicos de la era a la que Sōseki perteneció para dar paso a nuevas maneras de expresarse en el haiku, dando rienda suelta a la creatividad que pueda ser inspirada para les nueves haijins de nuestra época, sean japoneses o de cualquier otro rincón del planeta. Así, también el autor inspirado puede, a su vez, servir de maestro para nuevas generaciones que se sientan más identificadas con lo que transmite esta obra.

Este libro es altamente recomendable, una obra magnífica que encandilará a quién la tenga entre sus manos, pues cada pequeña escena es un mundo de belleza y gracia que cautiva de manera espontánea y natural, dejando escenas y sensaciones distintas en nosotres con cada salto de página.

 

Tintes del cielo (Satori Ediciones)

ISBN: 978-84-941920-1-2

Rústica con solapas

160 págs.

12,00€