Run the Jewels – RTJ3

Run the Jewels – RTJ3 (Run the Jewels, Inc./2016)

Cuando en la industria musical se dan casos de hype y fervor entre los seguidores tales como los que generan ellos dos, es difícil no estar a la espera de ver cuándo meten la pata. Pero la verdad es que RTJ3 es otro disco imprescindible, al igual que lo fueron sus dos predecesores.

Si bien Killer Mike y El-P ya eran dos personalidades más que reconocidas por sus trayectorias antes de la fundación del glorioso supergrupo (por llamarlo de algún modo) que es Run the Jewels, está más que claro que desde la publicación de su álbum homónimo en 2013 no han hecho más que crecer, crecer y crecer. En el asombroso lapso de apenas cuatro años, el dúo americano ha difundido la palabra del puño y la pistola por todo el globo, y su producción de material está más que a la altura del íncreble crecimiento mediático que están teniendo.

RTJ3, de previsible nombre pero de mucho más imaginativo contenido, era uno de los discos del género más esperados para 2017, pero sorprendiéndonos a todos acabó por ser uno de los mejores de 2016. Anticiparon su lanzamiento, nos dieron el mejor regalo que podríamos desear, y no defraudaron. Cuando en la industria musical se dan casos de hype y fervor entre los seguidores tales como los que generan ellos dos, es difícil no estar a la espera de ver cuándo meten la pata. Pero la verdad es que RTJ3 es otro disco imprescindible, al igual que lo fueron sus dos predecesores. Y es que parece hasta ridículo si te paras a pensarlo fríamente. ¿Tres discos que rozan el 10 en tan sólo cuatro años, con un flow impoluto, ganchos memorables en cada canción y bases de monumento? ¿De dónde sacan las ideas?

Esta tercera punta del tridente sigue ampliando horizontes para ellos, manteniendo muchos de esos rasgos característicos con los que ya nos habían enamorado pero a la vez dejando las miras abiertas para ofrecer un contenido fresco y renovado. Este álbum puede parecer algo descafeinado en comparación a su predecesor, dado que es claramente menos directo y agresivo, pero lo cierto es que dosifica esas cualidades a lo largo del redondo – concentrándolas especialmente en algunos temas concretos como “Panther Like a Panther” o esa “Kill Your Masters” en la que vuelven a contar con Zack de la Rocha a la tercera voz – y deja hueco a unos inesperados registros más tranquilos que suenan celestiales y nos demuestran la versatilidad que son capaces de alcanzar. Venga, reconocedlo, alguna lagrimita ha caído (o caerá) con “Thursday in the Danger Room”.

Este tema es, precisamente, un notable ejemplo de algo que cabe resaltar de esta nueva entrega, y es que con RTJ3 han ampliado su repertorio lírico de una forma increíble. Sin perder el humor, la chulería y la mordacidad características que siempre les han dado carisma, también han abierto un enorme espacio para mucho más contenido personal, social y especialmente político. No sabemos con certeza si la mayor visibilidad y voz de Killer Mike en política en los últimos tiempos ha tenido algo que ver con esto (incluso tuvo un papel recurrente de apoyo en la campaña de Bernie Sanders a la presidencia norteamericana), pero lo cierto es que nos encontramos ante el que es claramente, sin llegar a monopolizar las letras, más incisivo en estos asuntos.

En términos de producción El-P se ha vuelto a superar. Con este álbum probablemente haya conseguido el sonido más ambicioso, cristalino y contundente que jamás haya producido, y es que sus habilidades tras la mesa de mezclas no quedan lejos de las que posee al micro. El grosor de los beats, los sintetizadores calibrados con precisión quirúrgica, los niveles de detallismo que encontramos al fondo de cada tema… “Stay Gold”, debería decirse a sí mismo. Y es que si hace un año me hubiesen dicho que a este nuevo lanzamiento –que además contiene 15 minutos más de música que la media de los anteriores– la única pega que le encontraría sería un sólo tema poco convincente (sí, te miro a ti, “Thieves! (Screamed the Ghost)”), ¿me lo habría creído?. Probablemente sí. “You’re getting used to me doing no wrong”, dice el propio Jaime en “Legend Has It”, y no se equivoca.