Max Richter – Three Worlds: Music From Woolf Works

 

Para los seguidores del post rock y el metal de vanguardia les puede parecer algo familiar.

La música minimalista se encuentra en un momento dulce gracias a la aportación de compositores como Ludovico Einaudi, Nils Frahm o Jóhann Johhansson, al que hemos de unir también al genial Max Richter. La música clásica se acerca al gran público, ahora más proclive a escuchar este tipo de música por el influjo de las bandas sonoras de películas y series, que desde hace un tiempo hasta ahora parecen haberse posicionado como la música contemporánea por excelencia; aunque solo lo sea en apariencia, la cuestión es que lo clásico vuelve a estar en boca de todos aunque sea de forma indirecta.

Max Richter, que ya nos conmovió con The Blue Notebooks y From Sleep, vuelve a retomar la composición con el que es su trabajo más ambicioso hasta el momento: Three Worlds: Music From Woolf Works.  Esta obra parte del coreógrafo Wayne McGregor quien encargó al alemán que proveyera de música a los tres actos de su ballet dedicado a las tres obras cumbre de la autora inglesa Virginia Woolf (Mrs. Dalloway, Orlando y The Waves), reto que aceptó y que ha superado con creces.

El disco abre con las palabras de Virginia Woolf en una de las pocas grabaciones existentes de la novelista, extraído de un programa radiofónico de la BBC, “Words Fail Me”, en el que participaron otros autores de la época. Junto a la voz podemos escuchar las campanas de la Torre Isabel (Elizabeth Tower) de Londres, comúnmente conocida como Big Ben, y que viene a rememorar el sonido que pudo escuchar Virginia Woolf en sus paseos por la ciudad. En este primer acto dedicado a la obra Mrs. Dalloway encontramos el estilo propio de Richter, un minimalismo musical cargado de una expresividad sublime y estremecedora, donde los arreglos de cuerda toman todo el protagonismo.

Para el segundo acto el compositor rompe con la tónica anterior con el empleo de técnicas propias de la música electrónica avanzada. Para los seguidores del post rock y el metal de vanguardia esta parte del disco y el disco en sí les puede sonar a algo familiar, sobre todo con temas como”Entropy”, que inicia esta parte con los elementos necesarios para transportarnos a otro lugar donde la experimentación cumple su papel armonizador con la rompedora Orlando, novela en la que Viriginia Woolf trató el tema de la homosexualidad y el cambio de sexo en un momento en el que el simple hecho de mencionar estos asuntos, tabú en la sociedad inglesa de la época, era todo un atrevimiento cuando no una afrenta. “Transformation” y “The Tiranny Of Simmetry” marcan esa pulsión y ese ansia por mostrar el espíritu de la escritora; una ruptura emocional que por desgracia le afectó durante toda su vida, y que bien ha sabido plasmar Richter a través de breves pasajes basados en una de los esquemas armónicos más antiguos de la música: la Folía. De origen portugués, la Folía (la locura) es una danza popular de los siglos XV y XVI muy apreciado por compositores de todas las épocas (desde el Renacimiento al Barroco y desde el Clasicismo al siglo XX), en el que se cuenta era una danza de pastores en la que bailaban hombres disfrazados de doncellas, en una especie de ritual orgiástico, aunque no está del todo documentado. Richter ha conseguido aunar el pasado y el presente a través de esa música en consonancia con la enfermedad mental que padeció la escritora y que le llevó a acabar con su vida, como bien sabemos.

El último acto desarrollado por una única pieza “The Waves” de 21 minutos de duración es la representación del adiós de una de las más brillantes escritoras del siglo XX. Richter ha querido de nuevo contar con la voz narrada para recitar en este acto la carta de suicido que Virginia Woolf escribió a su esposo Leonard. Una pieza triste, emotiva y profunda acompañada por el sonido de las olas del mar, que cierra un álbum que es más que un sincero homenaje a la literatura, una manifestación de la creatividad, la libertad y, también, el sinsentido de la vida.