Continuamos con la segunda parte de la mesa redonda que tuvo lugar en el festival Vitruvian, y en la que abordamos la realidad del término o etiqueta post metal en compañía de Salva Rubio y los miembros de Buensuceso, ampliando el debate hacia el tratamiento que en los medios se ha hecho del fenómeno Deafheaven, la relación turbulenta entre lo nuevo y lo viejo, lo progresista o conservador dentro del metal a raíz de la etiqueta post metal y el empleo de las etiquetas en la música.

 

 

Edu Quesada: Hemos hablado de post punk, de post hardcore, post black metal (y de post flamenco, añade Salva Rubio entre risas, n.d.r.). Pero de lo que beben todas es sobre todo del progresivo y de lo más oscuro.

Manuel Cantero: Yo me he criado escuchando Pink Floyd, Supertramp, Genesis, pero me parece un prog simulado. Prefiero lo más experimental porque es más moderno.

Salva Rubio: Es que hay un prog de la técnica, de músicos, matemático, que hay gente a la que le gusta. Y luego hay un prog que aporta. Por ejemplo, yo soy muy fan del thrash y ahora lo estoy gozando con Vektor, con temas de diez minutos, con coros femeninos. Eso demuestra un enriquecimiento. El thrash parecía que estaba  agotado en 1994 y estamos en 2017 y sigue habiendo tíos haciendo cosas que no ha hecho nadie. Ese es el prog que me gusta a mí, cuando se mancha.

Devuelvo la pelota al tema polémico de Deafheaven, que levanta incendios en redes. Xisco, tu como periodista, ¿cuánta culpa tenéis vosotros de todo ésto?

“Creo que lo que vemos en Deafheaven hay que verlo como una nueva forma de entender el metal en el siglo XXI, Xisco García”

Xisco García: Te lo iba a comentar antes. Nosotros no hemos enfocado bien el tema. En general nos hemos unido a lo que el público ha manifestado en relación al hipsterismo, el postureo, el que no haya raíz ni fundamento. Creo que hemos caído por ese precipicio. Hemos hecho un mal juego. Con todo lo que hemos hablado aquí yo creo que lo que vemos en Deafheaven hay que verlo como una nueva forma de entender el metal en el siglo XXI. Es cierto que tiene elementos de cosas que hemos escuchado en las últimas décadas, pero como escuchantes de rock y metal creo que seríamos capaces de definir esta música como algo actual y contemporáneo, siendo muy complicado insertarlo en otras épocas. Casi estaríamos hablando de una música del milenio, más que de otra cosa.

No hemos estado atentos a ellos y hemos seguido el juego. Esto ha supuesto que si no seguías el juego te perdías likes en Facebook, comentarios, el clickbait… Mucho periodismo musical de web y blog hemos jugado a eso y nos hemos quemado.

Desde Rock I+D sí que te puedo decir que lo hemos ignorado y no le hemos prestado atención, cuando en realidad  creo que somos el tipo de medio  que debería estar mucho más preocupado por estas nuevas bandas que están surgiendo. Merecerían un punto de atención porque son los renovadores del género, y por transmitir que el metal no está muerto.

“Ya no se necesita llevar chupa de cuero, ni cincuenta parches en la chaqueta vaquera para hacer heavy metal, Manuel Cantero”

Edu Quesada: Salva, tú has estudiado sobre eso —ya tuvimos la oportunidad de verte en los Rock & Metal Encounter de Jaén— el comparar la música en su momento social y económico. ¿Puede ser que el post también se vea involucrado por la intención de los músicos de pertenecer a una clase y reivindicar o desfogar lo que viven de alguna manera?

Manuel Cantero: Ya no se necesita llevar chupa de cuero, ni cincuenta parches en la chaqueta vaquera —va por ti Edu (risas) — para hacer heavy metal.

Salva Rubio: Eso me interesa. Ya ocurrió una vez. Al escribir estos libros (se refiere a sus dos libros, n.d.r.) uno se da cuenta de lo que es fugaz y de lo que se queda, de lo que es una moda. El djent hace tres años parecía que se iba a quedar o que iba a ser el nuevo black metal. Todo el mundo hacía djent y su abuela también (risas). Duró unos años de escena con Meshuggah a tope y luego se han quedado menos grupos de los que había. Esto de los grupos con parches, esto de ciertas pintas, se perdió en los 90. Si recordáis con el grunge hubo un momento en que llevar una  chupa con pinchos  o parches era ser el más pureta. Luego se empezó a llevar pantalones de camuflaje hasta chándal de Adidas, sin necesidad de irte al nu metal. Hubo un cambio de modas si lo quieres llamar así. Y ahora todo eso ha vuelto. ¿Ha vuelto por qué esa estética tenía que volver o está aquí por la moral detrás de esa estética, por los principios que tiene?

Yo creo que el metal extremo es un género muy joven con solo treinta años. De aquí a cincuenta habrá un tío con un polo y un tío con  el chándal de rayas, otro con la chupa y otro con la cara de oso panda viendo el mismo concierto. Pero ahora mismo se está creando. Hay cosas que se pierden y hay cosas que vuelven. Con los estilos va a pasar igual.

Manuel Cantero: Yo soy contrario a todo lo que tiene que ver con el heavy metal tradicional.

Salva Rubio: Mi opinión es que el heavy metal tradicional—Iron Maiden, Judas Priest y demás—para mí es absolutamente diferente al metal extremo. A nivel formal comparten cosas, pero la ética es totalmente distinta. Para mí, y puede haber opiniones contrarias que podemos discutir en la calle (risas), el heavy metal es conservador. Tiene una estética, unos grupos y un rollo que se ha procurado que no cambie, incluso formalmente. El heavy es esto y el metal extremo esto.

El metal extremo tiene dos satélites: hay también gente cerrada y gente muy vanguardista. El heavy metal es un planeta donde no entra todo el mundo. El metal extremo tiene pinta de que va a seguir creciendo, evolucionando, al adquirir más influencias; pero en el heavy metal no se aceptan los cambios. Puede ocurrir que un grupo haga remezclas techno de Judas Priest, puede ocurrir, pero ¿lo va a petar en el mundo del heavy metal? Probablemente no.

Fernando Acero: Como aquel proyecto de Soft Pink Truth que hizo covers de black metal en techno de Venom, y ahí estaban en el Sónar tocando.

Salva Rubio: Si, sí. Los propios Beherit al princicio también meten ambient y electrónica en 1994, y dices “hostia que era black metal finlandés completamente esencial y ortodoxo,  y hacían lo que les daba la gana”. Y eso está en los orígenes del black metal. Lo que más cerca ha estado de la electrónica el heavy metal fue cuando Judas Priest hicieron temas un poco disco.

Me puedo equivocar y que haya gente que luego diga que no; pero es verdad que esto que estamos hablando en esta mesa redonda podría estar dentro del metal extremo, pero dentro del heavy metal…¿existe un post heavy metal? Te imaginas que Grave Digger o Helloween se mezclan con Buensuceso (risas).

Manuel Cantero: Aprecio tanto la parte conservadora como la que da un paso más allá. Porque si uno se pierde el otro va detrás.

Salva Rubio: Por eso creo que voy a hacer más libros, porque de aquí a cinco años no se sabe lo que va a pasar.

“¿Ponemos las etiquetas con facilidad? Desde el punto de vista de un sello o de una editorial sirve para ordenar. Hay gente que está en contra de las etiquetas pero es imposible no usarlas, Salva Rubio”

Xisco García: Quería retomar de nuevo el tema del post metal. Ya ha salido Deafheaven, Russian Circles… Si cogemos a estas bandas, como ocurre con el post rock con Sigur Rós, Godspeed You! Black Emperor, etc., parece que tienen algo en común. Si tenemos a Neurosis y Russian Circles por un lado esto nos permite poner la etiqueta con cierta facilidad.

Salva Rubio: Ahí está la clave: ¿ponemos las etiquetas con facilidad? Desde el punto de vista de un sello o de una editorial sirve para ordenar. Hay gente que está en contra de las etiquetas pero es imposible no usarlas. Alguien te puede decir “escucha este álbum de black metal con toques de doom y folk metal”; pero lo que decías Xisco de utilizar las etiquetas con “cierta facilidad”, no sé.

Vámonos al death metal de Florida, que podemos decir que es una cosa cerrada. Pero tenemos a Morbid Angel, Deicide y a Obituary y no se parecen en nada. Sí que tenían cosas en común, pero por ejemplo, escribiendo el libro me di cuenta de que dentro del death metal, en Florida, ninguna banda tenía la voz gutural. Hoy en día el death metal está asociado al gutural. Eso hasta que no llega Cannibal Corpse no hay ninguna voz standard que todo el mundo pueda adoptar. Si vamos uno a uno no se parecen mucho.

Edu Quesada: Como pasa en el grunge. ¿Qué tienen que ver Pearl Jam con Nirvana, Alice In Chains, Soundgarden, etc.?

Salva Rubio: Llega un punto en que definimos con la etiqueta no un sonido, sino un movimiento.

Edu Quesada: ¿Entonces el post metal es un movimiento, una escena?

Salva Rubio: Yo solo sé que en el metal extremo se puede mezclar death metal con post rock. ¿No es así?

Manuel Cantero: Como Ulcerate.

Fernando Acero: Tampoco estoy muy puesto en los elementos puramente sonoros, estructurales o en la forma de articular el timbre, que tiene que ver con lo sonoro. Pero habría que desplazar a las causas que rodean a toda esta música. Yo creo que el músico es fruto de su generación, y creo que todos ellos reflejan una tensión como ocurrió con el manierismo del siglo XVI, donde existía esa tensión entre obedecer al maestro o intentar romper y superarlo; con la misma admiración al maestro, pero al mismo tiempo preguntándose qué debo hacer. Creo que si de alguna forma pudiésemos ordenar a todos estos músicos sería mediante esa tensión. ¿Cuántos elementos distintos podemos encontrar dentro de un tema que podríamos llamar post metal? Podríamos ver las biografías de cada uno, saber de dónde vienen, de qué trabajan, que inquietudes artísticas tienen. Todo lo que les rodea. Creo que limitarse solo al sonido es complicado.

“Quién sabe si dentro de cinco años hacemos otra mesa redonda en la que nos preguntemos qué pasó con el post metal. No lo sabemos, pero es posible que desaparezca, Salva Rubio”

Salva Rubio: Estoy de acuerdo, pero me lo llevo de nuevo a mi terreno. Para hacer polémica. Digamos que el post metal ha sido visible entendiéndolo mezclado con el black metal  de los últimos cinco años. Si estuviéramos ahora mismo en 1996 hablaríamos del doom metal inglés, de Anathema, de My Dying Bride y diríamos que esto no va a ninguna parte, eso voló. Empezaron a meterse en terrenos góticos y en el año 2000 ¿quién quedaba, quién hacía ese doom metal tradicional? Algunos siguieron, pero fue un momento y un lugar, y dejó de existir.

El death black metal por otro lado es un género que ni crece ni decrece. Habrá siempre cien grupos en el mundo que sigan haciéndolo y no va a desaparecer. Pero quién sabe si dentro de cinco años hacemos otra mesa redonda en la que nos preguntemos qué pasó con el post metal. No lo sabemos, pero es posible que desaparezca.

Edu Quesada: Eso le pasó al post rock durante una época y ha vuelto a salir.

Salva Rubio: También pasó con el metal industrial. Ahora está bajo mínimos. Hace siete u ocho años que no hay grupos. Godflesh han vuelto, Fear Factory nunca se sabe si se han ido o no se han ido, como el Guadiana (risas). Luego buscas y resulta que hay cinco grupos en Rusia que hacen un rollo Fear Factory que suenan muy bien, pero tienes que buscar en Rusia. Pero por lo demás no hay movimiento. Está muerto. El goregrind, es una cosa que hacen cuatro, pero que son tan apasionados que eso no se muere.

Edu Quesada: Puede que el post metal se vaya por el desagüe porque rascan de muchos sitios.

Salva Rubio: Piensa en el doom metal del que hablábamos antes. Paradise Lost en un momento dado se pusieron a hacer techno pop, ahora están volviendo a las raíces. Anathema se perdieron, están en el prog. My Diying Bride, Esoteric… Si se van los jefes se muere el género. Luego hay algunos que se mantienen. ¿Pero en el post metal cuáles son los jefes?

Xisco García: Yo creo que Neurosis, a poco que se plantea, parece que todo el mundo lo tiene en cuenta.

Salva Rubio: Yo veo que el sludge como movimiento es más sólido que el post metal, que es un poco de todo. Pero el sludge es sludge.

Manuel Cantero: Es la evolución del metal. Por eso es post metal.

Salva Rubio: Al final es buscar un lenguaje común para entendernos, a nivel universitario o a nivel colega. Es definir la música que a ti te gusta, y que sabes que a otro le gusta, y cómo te comunicas. Si le queremos dar peso entonces hay que hacer teorías, tesis. ¿Son tres universos el post metal, el metal extremo y el heavy metal? ¿El post metal no es un universo propio? ¿Qué éticas o estéticas son distintas?

Manuel Cantero: En el post metal se meten muchos elementos del shoegaze y dark ambient…

Salva Rubio: En el metal extremo hay una ética y una estética; y en el post metal puede haber una ética y una estética diferentes. Puede haber discrepancias, si no sería un rollo.

Por seguir polemizando y llevándomelo fuera de esto, ahora hay un universo que me está interesando que es el retro wave que llaman. Una especie de electrónica que tiene unas influencias del ambient y de los videojuegos con la música de los 80. En concreto me refiero a Perturbator que en sí mismo los escuchas y hacen electrónica. Pues sus conciertos están llenos de heavys a reventar. Casi hay más gente con camisetas de Darkthrone y Burzum que modernos bailando techno. Es muy curioso como un estilo que no tiene nada que ver con el metal está reconociendo una ética que les gusta a los metaleros.

“¿Debemos hablar de post metal como tránsito hacia algo que no conocemos? Mi opinión es que en algún momento se creará una especie de magma en el que confluirá todo, respuesta de Salva Rubio”

Xisco García: ¿Debemos hablar de post metal como tránsito hacia algo que no conocemos?

Salva Rubio: No me resistiría a decir que el futuro del post metal está en manos de Buensuceso (risas) Yo pienso que algo quedará porque está en la historia. Escribiremos sobre ésto, y quedará en los fanzines o en las webs. Lo que no sabemos es si desaparecerá y si luego volverá a aparecer. Mi opinión es que en algún momento se creará una especie de magma en el que confluirá todo.

Xisco García: Tenemos que finalizar la mesa redonda. Os agradecemos que hayáis estado con nosotros. Se han planteado  una serie de cuestiones muy interesantes que servirán para abrir debate y ofrecer todos estos puntos de vista a nuestro lectores. Igualemente queremos agradecer a la organización del Vitruvian Fest por invitarnos a realizar esta charla, esperando repetir el próximo año.