En el marco del Vitruvian Fest, el pasado 20 de mayo, tuvimos el placer de celebrar una interesante mesa redonda donde se puso en cuestión el término post metal. En los últimos años dicho término ha sido utilizado tanto por la crítica como por las bandas y los sellos discográficos para definir un conjunto de sonoridades a las que se le arrogan una serie de características comunes. Por otro lado, el término no parece tan claro, apareciendo difuso y ambiguo como lo es el propio término post rock, encendiendo fuertes debates en los foros más cercanos a estos supuestos géneros musicales dentro del rock.

Ante esta disyuntiva quisimos contar con la participación del ilustre Salva Rubio, autor del reciente libro “Metal Extremo 2” (Editorial Milenio), a la que se unió Edu Quesada y Manuel Cantero de Buensuceso (banda que formaba parte del cartel del festival), con la moderación de nuestro director Xisco García y nuestro jefe de contenidos Fernando Acero.

El resultado de aquella charla la podréis leer dividida en dos partes, debido a la extensión de la misma, cuya primera parte tenéis aquí y adonde se aborda el término en cuestión y se abre el debate acerca del fenómeno Deafheaven en relación con el contexto en el que se inserta dicha etiqueta.

Xisco García: Quisiera empezar la mesa redonda con una definición que el crítico musical Simon Reynolds –quien puso el término post rock en fama— hizo del término post metal, en el que venía a decir que  se trataba de un vasto y variado compendio de géneros desde el doom, el black, el gring, el drone, sludge, etc. que emerge desde mediados de los 90. Habla de cómo otros géneros ajenos al metal, como puede ser el ambient y otras formas distintas de trabajar en casa, a través de la grabación en home studio, ha llevado a que aparezcan bandas que se fijan más en el trabajo de estudio que en el propio directo.

El crítico apunta que el término post metal arraigó tras la adopción del mismo por el sello Hydra Head, regentado por Scott Kelly cantante de Neurosis. Aparte añade que hay un parentesco con el metal, pero no con el metal  que se puede ver en el canal VH1 Classics. Él cree que el post metal es una cuestión más de actitud que de sonido; que tiene cierta relación con lo morboso, la oscuridad, la estética, las letras recargadas y títulos pomposos, entre otras, del metal y otros géneros. El post metal supone una paleta de sonidos que nos retrotraen al trabajo hecho por Judas Priest o Black Sabbath.

Dicho esto, plantearé las siguientes preguntas para abrir la mesa. ¿Hablamos de un sonido propio o una tendencia dentro del metal? Si es un sonido o género propio ¿en qué se puede diferenciar del metal u otros géneros? ¿Hay alguna confusión con lo que entendemos por sludge, stoner, doom, etc.?

Salva Rubio: Esto son ya tres deseos. Se pueden hablar horas con esto (risas). Yo soy muy cabeza cuadrada por lo que me gustaría ir primero al origen, es decir que están bien éstas definiciones que da este hombre, pero tengo una teoría: que no siempre los mismos músicos definen los géneros, o sea ellos definen los géneros en los que les gustaría estar, en los que les gustaría verse reflejados, aunque muchas veces  ocurre que ellos mismos creen que no están en ningún estilo, pero están haciendo black metal de toda la vida, por ejemplo. ¿Hasta qué punto nos podemos fiar de varias definiciones de gente que está dentro de la historia? A veces es relativo. A mí lo primero que me gustaría plantear es que hablamos de post metal, pero antes había otras cosas. Como mínimo el post rock, el post punk y el post hardcore, todo esto existía antes del post metal. ¿Entonces el post metal de dónde viene? ¿Qué mezcla de estos otros “post” es la primera que llega al post metal? ¿O se ha creado propio a partir de  su propio universo, que no creo? ¿Qué pensáis?

“Si yo tuviera que definir un núcleo sonoro del post metal yo hablaría de este gusto por la textura, Salva Rubio”

Fernando Acero: Creo que de alguna forma ha sido fagocitado por otros géneros y creo que lo que se plantea es que la relación con el post rock es bastante cierta. No hay más que ver ejemplos reales y tangibles como Russian Circles, en los que hay una estructura progresiva en la que se intenta alcanzar un clímax y en los que los niveles de distorsión aumentan sustancialmente. Hay una idea preconcebida de lo que se entiende por post metal. Es como hablar de hard rock o de heavy rock, es como dar una vuelta más de tornillo, a fin de cuentas. No parece ser que desde ese prisma se entienda que haya una diferencia como en el post rock, tal vez.

Edu Quesada: Poniendo de ejemplo a Neurosis y lo que decía Salva sobre el post hardcore, post punk, etc. Si vemos la carrera de Neurosis, que mucha gente metemos dentro del post metal o el sludge, lo que hacían al principio a lo que hacen ahora, si hablamos de post metal, más que de etiqueta debemos hablar de evolución. Experimentación o satisfacción propia, o intentar buscar su propia etiqueta. Pero al fin y al cabo una evolución musical. Es mi opinión.

Salva Rubio: Hace poco leí otra definición de post rock que me ha interesado porque va a la forma, que es un poco mi especialidad.  Venía a decir que el post rock es una forma de rock que no se toca como el rock. Es decir, que utiliza instrumentos (guitarra, bajo, batería y voz), pero sin usar las estructuras ni riffs tradicionales del rock. Lo que busca es una textura y un timbre. No se trata de hacer riffs limpios o de solos, sino que se rompe esa tradición de la composición digamos más rock o más metal, y nos la llevamos a la textura. De ahí sí que se conecte con Neurosis o el black metal. Si yo tuviera que definir un núcleo sonoro del post metal yo hablaría de este gusto por la textura. Luego lo conectaríamos con otras ramas: esta textura con el sludge, te sale una cosa, esta con el black, te sale otra. Es como un árbol, se mezclan las ramas y al final no ves nada. Esa es la definición básica que yo daría.

“Que se encasille a una banda en post metal es atrevido. Manuel Cantero (Buensuceso)”

Fernando Acero:   Me sumo a eso que has dicho y añadiría más. En la base de todo esto persiste la idea de la electrónica, en cuanto al trabajo de la producción. La forma en la que se ha entendido el trabajo de composición en los últimos tiempos no tiene que ver con el simple trabajo de un riff o la melodía aislada, es decir hay un trabajo denso con unas ideas detrás que tiene que ver, efectivamente, con esas texturas. Bandas como Neurosis lo supieron ejemplificar con mucha corrección, siendo pioneros en  ese sentido. Han sabido entender que el metal tenía que destruir esas ataduras de las que ha sido preso durante mucho tiempo.

Manuel Cantero: Eso ya lo hicieron en cierta forma Ulver. Y estamos hablando de black metal. Yo creo que hay una conexión entre el black metal y el post metal. Ulver hacían en sus inicios black metal crudo y  han evolucionado hasta el pop prácticamente. Simplemente el hecho de incorporar elementos a tu música y que se encasille a una banda en post metal es atrevido, porque encontramos metal, encontramos post punk, shoegaze, miles de cosas.

Salva Rubio: Para mí el post metal es un sonido, no es un estilo. Es como una capa que tú puedes dar a tu música basada en la distorsión y melodías entrelazadas. Lo que tú has dicho sobre el black metal es una de las raíces principales. Para mí hay un fenómeno que  sí que me interesa, que es muy reciente, que es el caso de Burzum en sus primeros discos, a principios de los 90, que estaban haciendo post pero nadie lo llamó así. Lo que hacían era un black metal muy atmosférico  y casi ambiental. Eso nadie lo ha puesto en duda durante veinte años, pero cuando algunos grupos de post hardcore se han fijado en Burzum ahí ha conectado algo que estaba muy cerca pero que aún no se había relacionado.

Manuel Cantero: También ha habido éticas que se han contrapuesto en cuanto al hardcore y el black metal. El hardcore siempre ha tenido una visión más política liberal o de izquierdas, mientras que al black metal se le ha encasillado siempre en la derecha, y no tiene porqué.

“Si escuchas el primer disco de Deafheaven no es muy distinto de bandas de post black metal que se han hecho después. Pero cuando se ha visto el rollo que llevaban, el universo metal ha visto a esa gente con otra pinta, Salva Rubio”

Salva Rubio: Ha habido un momento que todo ello se ha juntado y ha chocado. Hay un par de bandas que están en el aire y que tienen que salir en esta charla. ¿Las sacamos ya? (Risas) Por ejemplo, Deafheaven. Une con lo que estamos hablando. Deafheaven es una banda cuya ética, estética e influencia musical viene del hardcore, pero cuando descubren el black metal, este blues “blackificado” que se está haciendo ahora, al universo del metal, que en gran parte es más conservador –aunque sea en las formas— ven a esa gente con otra pinta.

Manuel Cantero: De hecho suelen tener una estética muy post punk, tipo Joy Division, The Cure.

Salva Rubio: Es que creo que hay mucha gente a la que le ha irritado mucho más ese aspecto que la música. Si escuchas el primer disco de Deafheaven no es muy distinto de bandas de post black metal que se han hecho después. Aunque sea solo a nivel formal es muy parecido. Pero cuando se ha visto el rollo que llevaban, las revistas en las que salían. ¿Por qué salen en Pitchfork, en Rolling Stone? Porque esos periodistas conectan con esa estética y esa ética.

Edu Quesada: Salva, yo voy a rascar un poco más. Decías que hay bandas de hardcore y post hardcore que han sacado de Burzum, por ejemplo las voces, pero ¿puede ser que sea a causa de ese afán de los músicos por evolucionar, de inspirarse en el avant garde y el doom melódico inglés?

Salva Rubio: Sí. De hecho hay grupos como, por ejemplo, los primeros Alcest que hacían un black metal melódico, pero un black metal melódico muy tradicional, y en un momento dado empiezan a coger este sonido atmosférico y suave que nos hace dudar si meterlo en el post black metal.

Manuel Cantero: Hasta cierto punto no es tan atrevido lo que hacen, ya que en otras bandas como Amesoeurs habían coqueteado con el shoegaze.

“Quizás estemos en un punto de superación de estéticas, y de destrucción de etiquetas, incluso en su actitud escénica, Fernando Acero”

Salva Rubio: Esto ha petado por Estados Unidos. Como casi siempre, en Europa vamos avanzando, pero con discreción. Amesoeurs, Alcest. Mira lo que están haciendo. De repente salen Deafheaven y lo han petado de una manera que nos hemos quedado todos sorprendidos. Por otro lado, Alcest tienen una estética más metal. Esto del post black metal es como un grano purulento, porque a nivel musical pasan el corte pero lo que han manifestado en entrevistas, la estética, todo esto como que chirría un montón.

Fernando Acero: Quizás estemos en un punto de superación de estéticas, y de destrucción de etiquetas, incluso en su actitud escénica. Recuerdo cuando vi el año pasado tocar a Defheaven el tema “Brought To The Water”, había un leve puente que era totalmente shoegaze con Geroge Clark moviendo las caderas, bailando, y de repente te quedas como fascinado. Parece que ahora los géneros están más cerca.

Manuel Cantero: Yo no veo mal que se reduzcan las distancias. ¿Por qué no voy a poder estar en una banda con alguien que viste un polo y pantalón de pitillo? Cada día estoy más en contra del “metal” porque lo que hace es levantar barreras que te rompen la libertad de expandirte.

Salva Rubio: Sobre todo en el metal extremo tienes ese mundo, que por un lado es tan útil, que podemos llamar “la caverna”, que conforman un núcleo profundo, un abismo, con gente extremadamente conservadora hasta límites increíbles en los que cualquier banda que se salga de los parámetros queda fuera. La primera demo de Nihilist mola pero el primer disco de Entombed no mola (risas). Hay gente que todo lo que hay después del cassette ya no mola. A mí esto me parece útil, porque va a ver un núcleo que nunca vamos a perder. Pero es como un agujero negro que absorbe a todo lo demás. En cuanto que la gente intenta expandirse un poco, volar un poco, les cortan las alas. Me acuerdo del death metal sueco de In Flames, que a mí siempre me han gustado, y había gente que les reprochaba que eran heavy. Ahora hacen gothic metal y parece que han salido del agujero negro tirando millas. En los 90 hay muchos grupos que no lo superaron.

Manuel Cantero: A mí me gustan Obituary que llevan sacando el mismo disco veinte años (risas), como lo nuevo de Ulver. Ambos tienen raíces en el metal extremo, pero los últimos han evolucionado. Ahora bien, para evolucionar necesitas un origen. Y si se pierde el origen se pierde todo, también.

Salva Rubio: Por eso digo que hay una tensión. Y esa tensión es útil mientras todos seamos libres de decir y escuchar los que nos salga de los cojones.

Edu Quesada: Es como el purismo en el flamenco.

Fernando: Ahí tienes a gente como Niño de Elche que demuestra que el futuro está en la conciliación y el encuentro.

Salva Rubio: Creo que es bueno que haya de todo. Habrá viejos de ochenta años que digan eso de “esto no es como antes”, que sería el metal profundo. Buscar las raíces es bueno y es algo que siempre tiene que estar ahí. Pero no hay que quedarse ahí.

Manuel Cantero: El origen está muy bien, pero también hay que dejar a la gente que evolucione, que se exprese.