Pvris – We All Know of Heaven, All We Need of Hell (Rise Records, 2017)

“Pvris han revalidado su espectacular inicio con un álbum que ha destrozado todos las metas marcadas”

 

Los caminos del rock son inescrutables. Es (no parece) una frase sacada del acervo cristiano llevada a nuestro terreno, porque lo que toca ahora es ser conscientes del que tal término se diluye como un azucarillo en agua templada: lenta e inexorablemente. Lo bueno es que después viene la cristalización en múltiples facetas del rock, y ahí se encuentra con total justicia Pvris, que si bien a su primera escucha escandalizaría al roquero de pro con un “qué coño es esto”, la verdad es que nadie debería poder negar que el electro post-punk de Pvris se encuentra en uno de los arrebatos rock más destacados del momento.

Su eclosión fulgurante haya por 2014 con su exitoso White Noise, que nadie previó, salvo al promotor de todo ello, el sello Rise Records -sede de muchas y buenas bandas de post hardcore y electronicore- los alzó como una banda a destacar dentro del mainstream. Una incursión y posterior desembarco a las listas de más vendidos con un apuesta por la contundencia, la sensibilidad y la actitud punk con una representante a la altura de la empresa: la cantante Lynn Gunn.

All We Know of Heaven, All We Need Of Hell, es la constatación de que segundas partes siempre fueron buenas, aunque se contradiga a al dicho popular. Esta continuación, después de tres años de su primer trabajo ha superado todas las marcas ya conseguidas con un álbum maduro y oscuro, que no rehuye el artificio pop, pero sin apoltronarse. No todo el mundo se puede permitir tal apuesta si no eres Paramore, y salir vivo de la osadía. Es cierto que lo más cómodo hubiera sido ir hacía un disco mucho más pop y asequible a las masas, pues en sus manos estaba. Sin embargo, han tirado por el lado más difícil: profundizar en su estilo, hacerlo lo más oscuro posible y que todo el mundo te baile el agua. Pvris han acertado de pleno con esa actitud, cosa que los honra.

Fuera de comparaciones estúpidas con pelotazos como Chvrches, a los que se asemejan solo por utilizar una “v” como una “a”, Pvris se han erigido inmediatamente como miembro de derecho dentro del panteón del electro punk, gracias a la potente y desgarradora voz de Lynn Gunn. La adolescente atormentada se ha convertido en una adulta que sigue luchando con sus fantasmas, pero esta vez enfrentándose a ellos de tú a tú. “What’s wrong” contiene todo ese viaje a los abismos, con una atmósfera post punk bastante destacada, arropada por una cubierta de electrónica de baile, que de seguro puede funcionar en más de una pista de baile sin que el personal se cosque de que es una banda de punk, a fin de cuentas. Otros cortes destacados que me han dejado sin aliento y con algún disloque de cadera son la épica “Heaven”, con una línea de bajo en la segunda estrofa que me a parecido una auténtica maravilla, “Half” donde la voz de Lynn luce espectacular en todas las tesituras de su voz y “Winter”, que puede recordar a los últimos trabajos de Bring Me The Horizon, a nivel de efectos y guitarras.

En definitiva, Pvris han revalidado su espectacular inicio con un álbum que ha destrozado todos las metas marcadas. Un disco de diez que ocupará un gran lugar en la música popular contemporánea.