Tras el misterioso nombre de Hautefaye se encuentra el nuevo trabajo de los valencianos Noah Histeria, un álbum conceptual que ha puesto a estos jóvenes en la primera plana de la música progresiva nacional. Sus matices musicales, la delicadeza de sus composiciones y la historia que nos plantean, hacen del disco una delicia el hecho de implicarse en cada uno de los rincones de su nuevo trabajo. Desde ROCK I+D, nos pusimos en contacto con su guitarrista Alex Alonso para conocer un poco más los entresijos de su obra musical.

Tres años han pasado ya desde vuestro debut homónimo, donde dejabais entrever vuestra música tan personal y original ¿Cómo y en qué ha evolucionado Noah Histeria en estos tres arduos años de composición y creación de Hautefaye?

Primeramente hemos ido cambiando como personas. Es bastante tiempo y la vida ya sabéis que no se está quieta, no he sido nunca capaz de adivinar qué voy a estar haciendo el año siguiente; son edades también en las que un año puede significar la diferencia entre odiar un pedal de chorus y amarlo, y a nivel musical, como todos, somos curiosos, y eso al final también se nota cuando expresas.  Por otra parte, toda la producción entera del LP ha significado estar mucho tiempo juntos jammeando, ensayando, y esto hace las distancias más cortas entre nosotros a nivel musical, lo suficiente como para ni siquiera necesitar adaptarte al espacio creativo de los demás, sino directamente éste ser común a todos los miembros, el estar todos en casa en diferentes habitaciones.

Vuestro nuevo álbum es muy ambicioso y conceptual, con el que habéis dado un paso de gigante en vuestra carrera musical, pero contadnos, ¿de dónde surge el nombre de Noah Histeria? ¿Y la idea de recrear esta especie de obra de teatro musical?

Siempre nos ha parecido muy interesante la dualidad masa-individuo, y de cómo realmente esta dualidad va desapareciendo conforme intentas entenderla, intentando entender el mundo y lo que sucede en él desde un punto de vista tan pequeñín y realmente ignorante como es el nuestro en el coche y con horas por delante. Puedes entender la unidad como algo bueno en determinadas situaciones, en otras no; puedes entender la defensa del individuo de la misma forma. Puedes entender el individualismo como la defensa de tus valores, de tu gente, de lo tuyo y una rebelión frente a la globalización, lo puedes entender como injusto o poco natural en otras situaciones, y al final no entiendes por qué se crea esta dualidad. Puedes pensar a veces que el ser humano es completamente individualista, pero al mismo tiempo dependemos los unos de los otros para todo, la aceptación o no: las redes sociales son un ejemplo de esto.

Una de las cosas más curiosas son los casos de histeria colectiva, en los que directamente, sentimos de los demás el miedo y automáticamente lo tenemos, y nos convertimos en parte de una masa loca, y esto es curioso porque pone muy de manifiesto que en esas situaciones sacamos nuestra faceta más “parte”. Leyendo por internet sobre casos de histeria colectiva nos llamó el de Hautefaye, en la que una cepa de uva envenenada con filoxera y las sospechas sobre un espía de Prusia en la aldea desencadenaron uno de los casos más sangrientos de la historia, ya que el vino de la misa estaba hecho con la cepa de uva Noah, y pensaban que el espía era un hombre del pueblo, al que masacraron y empalaron, incluso a los niños. Al día siguiente no se acordaban de nada.

Nos pareció brutal elegir un nombre así para la banda, y siempre te sientes inspirado por cosas así, y esta inspiración hace que quieras que tu música diga algo, hace que quieras expresarte, al tiempo que te esfuerzas por no sonar a culo.

Hablemos un poco más de este nuevo trabajo. Hautefaye está representado por personajes, diálogos y una historia llena de matices. ¿Cómo ha sido el nivel de preparación de toda la historia, los diálogos, etc.? ¿Habéis trabajado con un guión previo?

El concepto principal de gigante déspota que grita su venganza a lo lejos nos pareció interesante, y empezamos a crear un escenario donde todo esto podría pasar, y pensamos que si iba a “destruir” un pueblo o aldea, iba a ser simbólicamente Hautefaye.  Poco a poco empezaron a aparecer conceptos como el de alguien de Hautefaye que advierte de la llegada del Coloso, y entró Wizafut, como “místico” de una creencia olvidada que sabe que el gigante va a venir. Claro que como estos dos conceptos se tocan, pensar que el pueblo y el gigante estaban conectados de alguna manera también nos gustaba, y podíamos también darle el matiz de “castigador” a este gigante, de manera que equilibramos la balanza y el Coloso tampoco es realmente un elemento “malvado”. Hay dos facciones claras, Djemil y Shiro, dos personajes femeninos que juegan un papel importante, una cataliza el proceso de despertar del Coloso y representa la “falsa creencia” o “corrupción” siendo una especie de representante religiosa, y Shiro encabeza el ataque de Hautefaye cuando éste recibe al Coloso y se da cuenta de su error.

Todos estos matices fueron surgiendo a partir de la necesidad de crear un escenario para una canción, que más tarde pasó a ser un juego de tres canciones, para acabar convirtiéndose en un álbum conceptual. De alguna manera todo esto hacía que cuando componíamos, enseguida te venían a la mente cosas, podías pensar en un riff como en el “Coloso”, en un sinte loco como en “Wizafut”, en ciertos momentos de la historia, en una muerte, en una indecisión, en la destrucción.  Todo quedó muy claro al final, aunque fue necesaria la pizarra para esclarecer cosas que queríamos, que sin ser hechos concretos, se entendiesen de una manera o de otra. Hubo mucho trabajo de sketches, borradores de letra, versos, historias y descripciones.

Por cierto, tocáis muchos palos y os pondrán muchas etiquetas por eso, pasando desde el metal progresivo como base, al post rock, incluso toques djent y jazzísticos, Pero, ¿cómo describiríais vuestra música?

Hemos sido muy abiertos a la hora de hacerla, y tenemos influencias muy diferentes, aunque cada vez menos.  Hablar de rock progresivo nos entra de lleno en un panorama nacional lleno de bandazas y de gente realmente melómana, así que abrazamos el término pese a que es un término muy abierto, o a lo mejor es por esto (risas).

Los arreglos y el trabajo de postproducción son increíbles, cada canción en sí guarda detalles que se descubren con cada escucha ¿Cómo ha sido el proceso de grabación del álbum?

Ha sido algo complicado ya que hubo muchos factores que no calculamos bien, y cometimos muchos errores, muchos fruto de las ganas que teníamos de querer sonar realmente a la altura de lo que esperamos de nosotros mismos como músicos. Se regrabaron guitarras, se regrabaron voces, con todo el trabajo físico y psicológico que esto conlleva.  Una vez pasó la fase de grabación y entró la mezcla en Soniart, parecía que empezábamos ya a bajar de la montaña, y el estrés pasó a un nivel normal de grabar un disco.  Nunca pensamos que algún día diríamos que grabar era un calvario, pues sí, nos ha costado mucho conseguir lo que queríamos, pero es lo queríamos y estamos orgullosos de cómo ha quedado finalmente, y nuestros esfínteres están relajados.

Contáis con algunos matices como corales y algunas voces guturales que mezcláis perfectamente con vuestros registros ¿Podríais hablarnos un poco más de ellos y de quienes han colaborado en la ejecución de las mismas?

Los coros los grabamos con el coro de la Universitat Politècnica de Valencia, donde estudiaron Álex y Juan currando e investigando además, pero posteriormente se optó por recurrir a la ayuda de un colega setabense que estudia composición en el Conservatorio Superior de Valencia, que nos consiguió unos arreglos corales que nos encantaron.

Las voces guturales las grabó en Millenia nuestro también colega Daniel Mattingly, que ahora mismo se encuentra a poco de lanzar un álbum nuevo con su banda Deathproof.

¿Cuál ha sido para vosotros el tema más complicado de dar forma en el estudio?

En mezcla fue Hautefaye, muy difícil ordenar a nivel de frecuencias los elementos en el mix, y la voz fue complicada ya que la intención era mantener a Juan en medios graves y lanzar coros, queríamos dar una sensación de “todo”, de que hablaba mucha gente, algo etéreo, parecido a Paul Mavidal en su faceta de cantante-alien, para representar la facción de la unidad o masa, la del pueblo.  Aprendimos que todo es posible si la persona que está a los mandos te entiende.

En los días anteriores a vuestra presentación, vuestras redes sociales estaban que echaban humo, entre Facebook Live, videos musicales de adelanto, unboxing del cd, etc. ¿Cómo valoráis esta nueva era digital? ¿Es una herramienta útil para las bandas emergentes?

Son útiles generalmente en la medida en que nos permiten ser visibles, pese a que cada vez se monetizan más, y va en camino de convertirse en la siguiente tele, aparentemente más democrática, pero completamente monetizada al igual que la tele, quien tiene dinero sale.  Por otra parte, está todo esto de la digitalización de tu yo, de la distancia entre lo real, entre la persona real y la persona que quieres enseñar, todo produce distorsión.

Por lo pronto nos permiten no sólo conocer a gente muy interesante sino también ser cercanos con un público que no se concentra precisamente en Xàtiva.

Vuestro artwork preciosista y colorido, que personalmente me recuerda al Espíritu del Bosque de Hayao Miyazaki, realizado por Aria Fawn (ShePaintsWithBlood), me ha llamado la atención ¿Qué representa la portada y cuál es su relación con respecto al artwork interior?

Me gusta pensar que alguien encuentra un cuadro antiguo dibujado por alguien desconocido en el que aparece el Coloso en el momento de su despertar, con un rollo casi bíblico, el pueblo en llamas a sus pies… Y lo ve con ojos de ser algo que pasó pero piensa que no volverá a pasar.

Con esto y la historia hablamos con Aria Fawn, y le pedí algo épico,  cosa que sabía que no estaba muy acostumbrada a hacer, pero pese a saber que queríamos algo de ella porque nos flipa, queríamos algo especial, diferente, y nos gusta fusionar y hacer adaptarse al artista, pese a que es un riesgo.  Le encantó la historia, y la motivación detrás de la banda, y cuando vi el resultado, se me cayeron los pantalones.

La obra de arte original, se vendió a menos de media hora de que saliese a la venta. ¡En casa de alguien estará!

Al ser un álbum que cuenta una historia a través de canciones, ¿creéis que se pueden escuchar los temas por separado o es de “obligada escucha” como un conjunto para no perder la identidad del mismo?

Pese a ser un álbum conceptual, creo que hemos trabajado para que las canciones sean todo lo redondas posible, y 43 días se divide en dos porque realmente hay un cambio temporal en la historia pese a no cambiar el concepto de la canción, y las dos partes aun así se pueden escuchar por separado también.  No obstante, ya sabéis que si se escuchan como un conjunto, hay un orden en los hechos que ocurren en la historia y es el de las canciones, así que la experiencia “al completo”, sería escucharlo en conjunto.

Ya solo me queda despedirme y daros la enhorabuena por tan magna obra, pero antes me gustaría preguntaros ¿para cuándo podremos verla en directo? ¿Tendréis preparado algo especial para los mismos?

De momento, nos vemos en Murcia, en el Prog Culture Fest, organizado por la gente de Rock Culture, que son pasión y nos escribieron una reseña que nos erizó la piel. Compartimos cartel con bandazas y además amigos, Firmam3nt, Syberia y The Unwritten. De momento presentaremos el disco allí, será un lujazo hacerlo con esta gente.  9 diciembre en Garaje Beat Club. Y luego Barcelona, pero dejaremos esa fecha en la neblina de la incertidumbre.