Mohama Saz – Negro es el poder

Mohama Saz – Negro es el poder (HUMO, 2017)

“Mohama Saz, se convierte en una experiencia extrasensorial, repleta de diversas ventanas culturales”

En un mundo donde la vorágine virtual llega a colapsar nuestros sentidos ante tan magna acumulación de información, alguna vez encontramos una ventana abierta hacia nuevos proyectos o artistas desconocidos que de no ser por la red de redes tendríamos pocas oportunidades de conocer. Y Mohama Saz es uno de ellos.

Desde su primer trabajo, More Irán, nos dejan claro que su música es distinta y original, llevando sus inquietudes hacia unos caminos impensables, en el que emplean una gran variedad de sonidos e instrumentos orientales, con espíritu de psicodelia  indie.

Pero en este segundo trabajo, su toque jazzístico y progresivo entremezclado con la música tradicional turca, traslada nuestros sentidos a otra cultura; otro universo donde la naturaleza y el poder del agua otorgan otro elenco de sensaciones y emociones a nuestro oído musical. Para ello, el trío formado por Adrian Ceballos, Javier Alonso y Sergio Ceballos, integrantes de Novak y Rip Kc, se dejan imbuir por una cultura diferente, estudiando sus instrumentos y su folklore, para entremezclarlo con su toque personal repleto de rock y psicodelia, dejándonos un segundo trabajo distinto y de alto copete. Y si todo esto no fuese suficiente, un elenco de músicos complementan este proyecto para crear una simbiosis músico/étnica muy distinta de los caminos comerciales actuales.

Negro es el poder, es el nombre que le dan a su nuevo trabajo, tan variado como conjuntado,  desde su comienzo con rasgos flamencos a cargo de Demetrio Salas Ballesteros. Toques progresivos de “Viyan” con un clarinete mágico y unas estrofas hipnotizantes; evocadores los rasgos orientales de “Oro cíngaro” o la magia dada por el satur (instrumento tradicional) en “De entrada no”, uno de los cortes destacados del álbum por su estructura musical y vocal.

Su innovación, en este trabajo va un poco más allá, pues aparte de las letras en castellano, también cuentan con pasajes en árabe, cantados por Sara Islan,  en su justa medida y sin abusar de este recurso. De igual forma, el cierre de este álbum nos aumenta la multiculturalidad innata en él, recreando una canción tradicional serbia “Ajde Jano” con estilo propio.

Mohama Saz, se convierte en una experiencia extrasensorial, repleta de diversas ventanas culturales que se apoderaran de tus oídos para extrapolarte a otra dimensión, donde el deleite personal puede ser tan grande como satisfactorio, eso sí, si eres de mente abierta y estas dispuesto a dejarte impregnar por un sonido nuevo.