Quién lo iba a decir, la icónica marca de guitarras eléctricas Gibson ha entrado en una situación financiera de bancarrota. Las bajas ventas que se vienen produciendo desde hace unos años y el incremento de la deuda de Gibson Brands ha llevado al fabricante de guitarras a tomar esta importante decisión, de cara al futuro.

Las guitarras Gibson han estado asociadas al mundo del rock desde sus inicios, contando con míticas figuras como Elvis Presley, B.B. King, Angus Young, entre otros. Sin embargo, las noticias acerca del descenso de las ventas de guitarras eléctricas en todo el mundo se hizo patente en 2017, cuando empezaron a cundir las primeras informaciones acerca del desinterés de los consumidores en un instrumento clave para entender la música popular del siglo XX.

Eric Clapton se preguntaba  hace poco si la guitarra había llegado a su fin. Un canto que se unía al ya manido “el rock ha muerto”. Gibson Brands admite que su situación financiera es “devastadora” y por eso ha decidido acogerse a la protección legal que le dan los tribunales en Estados Unidos para poder reestructurarse. Los responsables dicen contar con el apoyo de un grupo de acreedores para mantenerla en pie.

La empresa de Nashville ha decidido desprenderse de una de sus filiales, Gibson Innovations, que hasta el momento se había dedicado a desarrollar productos electrónicos de consumo como altavoces y auriculares, tras la compra de la línea de productos a la compañía Philips.

El objetivo de Gibson es seguir ofreciendo guitarras de calidad. “Creemos que la decisión de volver a centrarnos en nuestro negocio principal, los instrumentos musicales, junto con el apoyo significativo de nuestros accionistas, garantizará la estabilidad y la salud financiera a largo plazo de la compañía. Es importante destacar que este proceso será prácticamente invisible para los clientes, y todos pueden seguir confiando en Gibson para proporcionar productos y servicios al cliente incomparables”.

Las nuevas generaciones, más cercanas al rap o a la electrónica, parecen haber dejado de lado a la guitarra como instrumento preferente. ¿Cómo afectará esto a un género como el rock eminentemente guitarrístico? Por lo que respecta al rock, no parece que esto suponga su desaparición, lo que es posible es que estemos presenciando un cambio esencial para el género, al que debemos ir prestando atención.