Francesca Bonci – “El videoarte te permite crear algo totalmente nuevo e irrepetible”

                     

Vitruvian Fest ha demostrado que más allá de su visión antagónica a los clichés de la música metal tiene un verdadero potencial en la comprensión de la importancia de la transversalidad en las artes. Quizá el más claro ejemplo de ello en esta primera edición es la artista italiana Francesca Bonci, ilustradora y experta en videoarte. Con ella hablamos de su proceso creativo, su inspiración y su encaje en este particular festival.

¿Cómo empezó tu carrera artística?

Desde niña siempre estuve interesada en el arte y el dibujo. Aprendí a dibujar antes que a hablar, pero creo que podría decir que el hecho de recibir clases de diseño gráfico y multimedia en la Academia de Bellas Artes ya me dio las herramientas para expresarme libremente a través de distintas formas artísticas. Aprendí mucho sobre cómo podía conectar las artes más tradicionales con las nuevas tecnologías, con lo que pude animar y sonorizar mis bocetos y hacerlos conocidos por las redes.

A grandes rasgos podríamos decir que tus creaciones abarcan dos grandes ramas: el sketching y el videoarte. ¿Los concibes de forma separada o existe algún feedback entre ambas partes?

Todo lo creo como un pack. No puedo separar dos formas de expresión. A menudo creo los diseños y los bocetos para poder insertarlos en los vídeos y viceversa, y lo mismo cuando creo objetos artísticos. Pueden ser audiovisuales de los que aíslo un fotograma para crear luego un dibujo hecho a mano. Son mis dos partes: la súper analógica y la digital, que se funden en mi propio estilo.

        

Tu sketching cubista parece estar fuertemente influido por las sórdidas texturas del glitch art. ¿De dónde viene esa inspiración?

Nunca me he sentido particularmente influida por nada en concreto, aunque siempre me han interesado algunos elementos del cine, la música y la literatura. Seguramente a nivel inconsciente me influyen todas esas cosas que me rodean y sí que podría decir que mi trabajo tiene algo que ver con el cubismo y el glitch art. Desde pequeña tuve una fuerte obsesión por las texturas, las superficies, los materiales y la luz. Solía amasar tierra, limaduras o yeso y pintaba en cualquier parte con eso, o bien hacía pequeñas esculturas. Esas ideas han seguido obsesionándome hasta ahora, que lo he llevado al formato digital.

Por otro lado, trabajas en el videoarte, algo que a priori no es visto como una forma convencional de entender el arte. ¿Cómo empezaste a trabajar en este campo?

Fue una evolución natural. Tenía la sensación de que moviendo mis imágenes podía romper las barreras, y me di cuenta de que podía hacerlas sentir más vivas de esa forma. Con ello puedes crear algo totalmente nuevo e irrepetible; tal vez eso es lo que hace al videoarte algo especial.

                  

Tus audiovisuales han formado parte de diversos proyectos musicales. ¿Qué representa para ti la música a nivel creativo?

Es mi motor. Suelo trabajar a partir de la emoción que me provoca su escucha. Quiero decir, si el proyecto no me motiva, ni siquiera trabajo en él. Siempre trato de traducir las emociones que me expresa la música en aspectos visuales, pero sin ser intrusiva, como si fuese un instrumento más. Para las actuaciones en vivo suelo trabajarlo de antemano basándome en el tipo  de espectáculo o el álbum que debo acompañar. Luego siempre añado algo en tiempo real, pero no soy muy amiga de los software. Para el futuro introduciré elementos como videosintetizadores y otros elementos analógicos para mejorar mis recursos en directo.

Tus obras han sido expuestas en países como Alemania, Cuba, Portugal, Reno Unido o, por supuesto, tu país natal, Italia. ¿Alguna vez has notado las diferencias en la percepción de tu obra dependiendo del territorio en la que la expusieses?

Bueno, eso depende de cada país y de su nivel cultural. Hay países en los que el videoarte ya se ha establecido y en otros es algo totalmente desconocido, aunque en general siempre recibo un buen feedback de todos ellos. A la gente le suele llamar la atención. Aunque con diferencia, el país en el que menos posibilidades he tenido siempre ha sido Italia, ya que aunque suele gustar lo que hago, no hay muchas oportunidades de desarrollarlo. De hecho suelo trabajar mucho más en otros países.

¿Cuál es tu encaje en el Vitruvian Fest? ¿Cómo supiste de su existencia?

Tuve la oportunidad de venir gracias a una de las bandas de esta edición, Buensuceso. Me preguntaron si quería hacer el apartado visual de su show, y una cosa llevó a otra y bueno, aquí estoy, invitada como artista gráfica. Hay otra banda con la que trabajé anteriormente y de la que también haré los visuales en este festival, los italianos Postvorta.

¿Es la clase de entorno en el que sueles trabajar?

Me siento muy agradecida por esta oportunidad y sí, es un entorno ideal, quizá no el único, pero sí que es el entorno perfecto para desarrollar mis proyectos porque es muy estimulante y divertido trabajar en un escenario en el que se encuentran la música y el arte, donde la gente es más receptiva.

Para los lectores qué no conozcan tu obra, explícanos, ¿en qué consistirá tu participación en este festival como artista invitada?

Hablaré un poco de mi trabajo y de mi proceso creativo, aunque no se me da muy bien hablar… Prefiero expresarme a través de las imágenes. Estaría bien que hablasen a partir del vídeo que mostraré resumiendo mis trabajos hasta la fecha.

Más allá de este festival, ¿qué proyectos de futuro tienes?

Seguiré participando en eventos de artes gráficas y festivales musicales, y seguiré trabajando con varios grupos, pero también participaré en mercadillos de artesanía. Estoy desarrollando una serie de creaciones como merchandising para bandas o diseños artesanales para pedales de efectos.