Flores entre el cemento: Sunny, de Taiyô Matsumoto

Sunny es una colección de seis tomos seinen del autor Taiyô Matsumoto, autor de otros mangas como Go Go Monster o el llevado a la pantalla Tekkonkinkreet. Está editada por ECC Ediciones desde enero de 2016, y el primer tomo ya cuenta con segunda edición desde mayo de 2017.

En estos seis volúmenes se recoge una sensibilidad abrumadora para tocar temas tan delicados como los abandonos de niñes o el trauma que supone. Cada niñe tiene su personalidad y su historia, y una de las cosas que más llega a sorprender de todes y cada une de les personajes es la fortaleza con la que se enfrentan a algo tan doloroso como es la pérdida de una familia y el sentimiento de abandono.

El manga nos sitúa en una casa de acogida llamada la Casa de los Niños de las Estrellas. En este lugar varias familias dejan a sus hijes por temas de salud, trabajo, dinero o incluso desinterés. Este es el caso del protagonista principal, Haruo, un niño algo problemático, que sin duda tan sólo necesita cariño y comprensión. En la casa se le deja ser muy libre, es un hogar dónde se respeta mucho la personalidad de cada persona que reside. Haruo experimenta en los seis tomos un cambio personal debido al dolor por el rechazo y el sentimiento de abandono que le deja marca, pero de cuya cicatriz acaban saliendo algunos brotes.

Otro personaje importante es Junsuke, el niño de la melodía de naranjas y tréboles. Este personaje tan dulce nos es presentado con sus transtornos de personalidad de una manera muy suave y respetuosa por el autor. Enfrenta el mundo de una manera creativa y única, necesitando estar siempre bajo un paraguas al que siente como un hogar, protegiéndose así. Cuida de su hermano menor, Shôsuke, mostrando una gran sensibilidad para el trato con otras personas.

En el manga se nos presentan otros personajes complejos, muchos de ellos en la etapa infantil, la más dura de todas en cuánto al enfrentamiento de episodios difíciles. Con esta obra se ríe, se llora, se siente un flujo de emociones constante, parecido al que sienten los personajes a los que seguimos en sus experiencias. El autor sabe reflejar perfectamente los sentimientos de los personajes de una manera verosímil y cercana, nos ayuda mucho a empatizar con situaciones complicadas. Esto se debe también al detalle de que Matsumoto ha dejado reflejos de su propia biografía, pues es dado a los personajes huérfanos, como es el caso de su otro trabajo Tekkonkinkreet.

Megumu, una niña que perdió a sus familia en un accidente, sueña con ser aceptada como una niña con casa más, jugando con otras mientras sufre al vivir escenas hogareñas ajenas. Sei, un chico que llega a la casa nada más comenzar la lectura, se intenta escapar un par de veces para volver con su padre. Así, poco a poco, les niñes tienen arrebatos de dolor en los que se muestra una lucha interna por la aceptación de una situación tan triste y la necesidad de huir de todo ello. Sin embargo, les es cómodo poder seguir gracias al acompañamiento de sus cuidadores, que hacen que se sientan aceptades y querides, acompañándoles en las visitas familiares del colegio, haciendo comidas conjuntas… De estas personas adultas les niñes y adolescentes aprenden a crecer. También les resulta fácil la empatía y el buen corazón espontáneos al tener que tratarse entre elles, conociendo el dolor propio de cada une así. Conviven también con bebés como el hijo de sus cuidadores, animales como el perrito Kurimaru, y con personas con diversidad funcional como Tarô. Todo ello les hace mostrar una parte madura y responsable, aunque a veces se muestren algo gamberres.

Sunny adquiere su nombre del coche averiado que tiene la casa de acogida en el jardín trasero. En este coche les niñes sienten un refugio, una vía de escape que, junto a su imaginación, les permite fantasear con las vidas que tanto anhelan y persiguen sin respuesta alguna.

Taiyô Matsumoto combina la poesía visual con la cotidianidad en esta obra humana e impecable. Es muy fácil comprender los distintos caracteres de les niñes, el contraste entre elles y cómo, a pesar de todo, encajan para sobrevivir en el apoyo mútuo con espirales de emociones que les hace tener que madurar antes de tiempo. Una obra dulce, llena de fortaleza y esperanzas en un mundo que no deja de susurrarnosy chillarnos que sigamos adelante cueste lo que cueste.

Sunny (ECC Ediciones)

Guión y dibujo: Taiyô Matsumoto.

Seis tomos

Rústica

Blanco y negro.

12’45 €