Agente Provocador es la revista que estábamos esperando. El órgano de expresión editado por la editorial y sociedad secreta La Felguera, continuación del fanzine del mismo nombre y que tantos adeptos sumó hace más de diez años. Ahora un nuevo comité de agentes provocadores vuelven para agitar las conciencias y confundir al personal para desvelar los mejores secretos de nuestra época. Hablamos con el jefe de la organización, Dr. Peligro, para aclarar algunos puntos de este comunicado. Y ya sabéis: copiad y destruid el original.

 

Dr. Peligro nos congratulamos de tenerle entre nuestras páginas para hablar de este documento secreto al que llamáis “Agente Provocador”. ¿Por qué surge este órgano de expresión a estas alturas de la película? ¿Era el momento propicio o es parte de vuestro plan de resurgimiento del misterioso Gabinete Negro?

Nuestro plan, como casi siempre, se improvisó a medida que avanzaba el año pasado, sobre todo a partir de sugerencias y comentarios de agentes secretos y afinidades que nos hablaban de la necesidad de contar con un medio que tuviera más regularidad y que sirviera para dar salida a ese universo que tanto nos gusta y que tiene que ver con la singularidad, la anomalía o la vida en los márgenes. Siempre hemos hablado de que nuestros seguidores no son meros seguidores, sino cómplices que ven este proyecto también como suyo. No se equivocan. Para una editorial y sociedad secreta tan atípica como nosotros, la idea de “comunidad” tiene una gran importancia. Eso por un lado. Luego, obviamente, nuestros objetivos son mayores, como mínimo infiltrarnos en cualquier lugar donde poder cortocircuitar, interrumpir, abrir una puerta.

Retrato del Dr. Peligro

Para quién no conozca vuestra actividad ¿podría presentar, a los lectores y curiosos, quiénes formáis parte de este Gabinete?

Actualmente, como muchos sabréis, Spider ha desaparecido. Es uno de nuestros mejores agentes, pero desde hace semanas ha desaparecido. Hemos hecho un llamamiento para que todo el que tenga información acerca de su paradero nos lo comunique. Hay rumores de un secuestro e incluso de que sea un agente doble que trabaje para el enemigo. No lo creemos. La plantilla del Gabinete Negro es Lady X, Eureka, Pete “Black” Thunder y yo como Director General y Coordinador de los Agentes Provocadores. Dominamos todos los sectores, sobre todo el de mensajes encriptados y descodificación. No podemos dar más datos. Así son los rigores de la vida clandestina, espero que lo comprendáis.

Se habla de obsolescencia política, de obsolescencia intelectual, y de obsolescencia programada. La cultura empieza a dar señales de decaimiento también, y mientras nos quedamos mirando. ¿Estamos preparados para lo que se nos viene encima?

Eso esperamos. El cambio ya se ha producido y creo que cada época vive momentos parecidos. Pensemos en épocas pasadas, en el mismo Renacimiento, en los cambios de siglo sucesivos donde siempre se hablaba de crisis, de un tiempo que termina y comienza otro. Lo que es evidente es que hay un modo de vida, algo que tiene que ver con lo civilizatorio, que nos conduce hacia el colapso o una vida empobrecida. Hay una tiranía, una imposición de una determinada forma de ver el mundo que no nos gusta y que pensamos que tiene que ser enfrentada.

Como vosotros mismos manifestáis: son tiempos salvajes. ¿Es por eso que nos encandilan las historias oscuras, la contracultura, el arte marginal, las pseudociencias y esoterismos varios?

Creo que hay una necesidad por cuestionar los grandes relatos, desde aquellas historias que nos aseguran como se han producido ciertos fenómenos culturales o políticos, hasta la creación de mitos. Todo gran relato es falso, desde luego, o al menos se construye a partir de premisas sospechosamente falsas. Cuando hablamos de anomalías y singularidad encontramos un territorio común, heterodoxo y a veces contradictorio, que sirve mejor para expresar lo que pensamos que no la tan manida contracultura, que en gran medida es hoy la cultura oficial. Es complicado dividir el mundo en bandos, y no es conveniente ni sencillo, pero esa necesidad de reinventarlo todo también atañe a la cultura y a nuestra vida cotidiana. Nos gustan las preguntas que no tienen respuesta, los callejones sin salida. Es ahí donde surgen posibilidades.

Las grandes minorías parecen estar activas de nuevo.

Nosotros creemos que el futuro será para grandes minorías. Nuestro caso lo demuestra, aunque somos evidentemente algo infinitesimal. El futuro será de las comunidades que se parezcan a sociedades secretas, unos mismos intereses, una misma pulsión donde lo cualitativo y no lo cuantitativo marquen la diferencia.

¿Cómo está siendo el recibimiento de “Agente Provocador” entre propios y extraños?

Estupendamente. Ha generado muchos lectores fieles. Creo que mucha gente esperaba un tipo de medio así, tanto en papel como online, cada uno con su estilo o forma de expresarse. Queríamos algo versátil y fresco, donde en su versión en papel hubiera pensamiento, mucha letra y también un diseño muy visual, en kraft y en oro, que se vea casi como un objeto. La web es distinta, es la misma línea pero son piezas breves que persiguen despertar un interés, un fogonazo, abrir una puerta.

En el número 2 de Agente Provocador encontramos un artículo titulado “Cuando el barrio de Usera fue West Side Story” en el que se cuenta que Camilo Sesto, nuestro Jesucristo Superstar por antonomasia, tuvo relación con los pandilleros Ojos Negros, ¿qué papel jugó realmente el cantante en este círculo de “amistades peligrosas”?

Camilo Sesto, en su autobiografía, fue el primero en contar esa misma historia, lo que sucede es que la existencia de bandas callejeras en el Madrid de los primeros sesenta es algo fantástico y muy desconocido. Hay que tener en cuenta que se trató de un fenómeno inicialmente anglosajón, es decir, en 1963 se estrena una película, West Side Story, y la chavalería de barrio imita algunas escenas. Eso, ya de por sí, para la España de entonces, es una ruptura, algo inaudito. El rastro de los Ojos Negros y Camilo Sesto alcanza el final de la década. Recibimos testimonios de gente que asistía a shows de Los Botines y que nos contó que la banda aún seguía al cantante y aterrorizaba a todo el mundo. La mayoría de ellos acabaron desapareciendo en la vorágine de las drogas, la cárcel o los ajustes de cuentas.

 

El rock ha propiciado extravagantes situaciones, manifiestos políticos de toda clase y pasiones incontroladas a lo largo de su historia. Nosotros abogamos por ¡el rock vive, no muere! ¿Es el rock un vehículo adecuado para la transmisión de ideas en la actualidad o, por contra, el rock ya ha dicho todo lo que tenía que decir?

Creo que el rock and roll tiene una fuerza muy intensa. Lo sigue teniendo, porque es ante todo una experiencia subjetiva y personal, también colectiva, pero puede ser un aprendizaje, una manera de posicionarse ante el mundo.

¿Por qué Agente Provocador cuenta con una estética tan cuidada si al final se nos ruega destruirlo una vez leído? ¿Lo estético tiene alguna función mnemotécnica?

Lo importante es el mensaje. Es lo único que sobrevivirá. Es un guiño a los antiguos comunicados de grupos armados. La revista está “armada”.

Aparte de la revista contáis con una plataforma web en la que difundís información adaptada a los nuevos hábitos de lectura. ¿Qué destacaría de esta nueva forma de transmitir el mensaje?

Esa decisión creo que era inevitable, pero no lo vemos como algo negativo. Es inevitable que los modos de comunicarnos vayan cambiando. Pasó antes y pasará más adelante. Queríamos adaptarnos a esa realidad, creando un medio que nos gustaba y cuyo modelo son otros que seguimos como el americano “Dangerous Mind”. En España no existía algo parecido, salvo piezas sueltas que regularmente aparecían en magazines como Vice o Playground. Nosotros queríamos concentrar en un magazine todo lo que nos interesaba de esos medios, sin aquello que no nos gustaba, es decir, crear el medio que a nosotros nos gustaría leer. Por otro lado, Agente Provocador web no podría existir sin su versión en papel. Tanto uno como otros responden a realidades o hábitos de lectura distintos. La red ha generado otras formas de lectura y de informarse, pero al mismo tiempo, curiosamente, hay una demanda por la vuelta al papel, al menos dentro de eso que hemos señalado como “grandes minorías”.

Para finalizar. ¿Tenéis marcado algún próximo objetivo que se pueda desvelar?

Es secreto. Todo es secreto. Ya sabéis.

http://www.agenteprovocador.es/

 

Entrevista publicada en el número 6 (Septiembre 2016) de Rock I+D