El legado musical de Queens Of The Stone Age

Encontramos varios ejemplos en la música en los que un músico, artista o banda trascienden más allá de su propia creación, generando una influencia indeleble cuyo patrón es seguido por otros muchos, quiénes encuentran en esa forma de expresión un ejemplo a seguir, una estética que replicar, un modus operandi que en ocasiones tiende hacia el calco, más o menos intencionado, más o menos complaciente.

El paradigma en la música popular está conformado por el legado de The Beatles. Durante los años en que estuvieron en activo fueron centro y referente de miles de bandas de todo el mundo, influyendo de igual manera a la cultura y la sociedad de su tiempo. Se puede apreciar una simbiosis entre los cambios sociales y culturales de occidente con los propios cambios estilísticos, políticos y culturales que de forma vertiginosa se dieron en los 60 y 70. De alguna forma el seguidor de The Beatles experimentaría esa sucesión de cambios a través de su música, su estética y comportamientos públicos, extendiéndose dicha influencia hasta nuestros días, pues no han dejado de ser un pilar fundamental de la música popular.

Ahora bien, superando el paradigma, que en ocasiones ahoga y restringe los límites de la realidad, la verdad es que el fenómeno de la influencia en la música (influencia musical) no es coto privado de unos pocos, hay ejemplos actuales, no solo en el pop, que han creado esa atracción irresistible que ha marcado el paso de una generación, o parte de una generación. El hip hop, el techno, el grunge, el nu metal, son ejemplos de géneros que surgieron con fuerza y de los que podríamos señalar sin dificultad el adalid que representa sus atributos –dígase Public Enemy para el hip hop o Nirvana para el grunge.

En la actualidad hay una banda que se distingue por sí misma, a la que no hacen falta muchas presentaciones. Hablo de Queens Of The Stone Age. La banda liderada por Josh Homme, el pelirrojo y descarado guitarrista de Kyuss –pilar sobre el que se sostuvo el stoner rock– se ha convertido en una de las bandas más influyentes del rock del siglo XXI, que a día de hoy cuenta con una legión de seguidores, entre ellos muchos grupos igualmente importantes en la escena actual.

Valedores del término robot rock, cuentan con un estilo particular, minimalista, elegante, que bebe de los clásicos del hard rock (Led Zeppelin, Black Sabbath, Queen). Donde el falsete se convierte en un recurso imprescindible en voz de Josh Homme, al igual que esa actitud gamberra de los primeros coletazos del rock & roll, junto a una imagen contradictoria, a veces andrógina, que ha cautivado a muchos músicos actuales, deudores de una nueva sensibilidad rock, que en pleno siglo XXI parece haber calado profundamente.

Para constatar esta evidente influencia he seleccionado un conjunto de bandas y artistas de lo más dispares para empezar a comprender este legado musical que Queens Of The Stone Age nos ha dejado, y que por suerte podemos disfrutar en todo su esplendor.

 

MASTODON

La relación de Mastodon con Josh Homme viene de lejos. En 2006 el pelirrojo colaboró en “Colony of Birchmen”, aportando su particular forma de cantar en los coros de este tema. El bajista Troy Sanders declaró en su momento que “cuando salimos de gira con QOTSA el siguiente tema que escribimos suena a QOTSA”. Puede que este hecho influenciara el sonido de The Hunter, el cual para muchos críticos reflejaba ese acercamiento al rock moderno de los de Palm Desert. Aunque no se dejara constancia expresa, la cuestión es que cierta influencia se reflejó en aquellos temas, tal y como ocurre con uno de sus más recientes cortes “Show Yourself” de su reciente Emperor of Sand. En él podemos apreciar algunos elementos “queenstonianos” como el minimalismo, el efecto crunch de las guitarras cercano al stoner rock y el dinamismo y modulación de las voces.

 

ARCTIC MONKEYS

La joven banda inglesa, convertida en todo un hype en Reino Unido, daría un giro de 180 º con la aparición de su tercer álbum de estudio, Humbug. Frente a la dicotomía de seguir con la gallina de los huevos de oro del indie rock o la búsqueda de una personalidad única, optaron por esta segunda. El sonido que consiguieron en Humbug marcaría el devenir de la banda en los próximos años, con un estilo cada vez más elegante, refinado y sexy.

El causante de todo ello, como no podría ser otro: Josh Homme. Mediante recomendación del productor James Ford, Alex Turner se dejó seducir por la idea y emprendió el viaje junto al resto de la banda rumbo a Joshua Tree al estudio Rancho de la Luna, base de operaciones de QOTSA y lugar de creación de las intermitentes Desert Sessions.

Josh Homme, junto al guitarrista Alain Johannes, impartieron una clase magistral que nunca olvidarían. Todo el álbum está impregnado de voces y coros al estilo QOTSA, un ambiente oscuro pero atractivo, y el empleo de solos de guitarra como nota más característica de la influencia recibida. Así se puede apreciar en “Crying Lightning”.

 

FOO FIGHTERS

Dave Grohl como todo el mundo sabe es un gran amigo de Josh Homme y ha participado en varias ocasiones como batería en algunos álbumes de QOTSA; por ejemplo, Songs for the Deaf y Like Clockwork…

Impresionante su colaboración para el álbum rojo, uno de los discos más importantes del rock de este siglo, que catapultó al batería a la primera división, aun cuando Foo Fighters ejercían de teloneros de los grandes y no tenían el inmenso poder de atracción que hoy día ejercen.

La influencia entre Foo Fighters y QOTSA es mutua y recíproca, tal y como han declarado sus protagonistas en varias ocasiones; por lo que no sería descabellado encontrar parte de esa influencia compartida en algunos de sus temas. Tanto es así, que es fácil encontrar pequeños elementos de corte “queenstoniano” en las canciones de los últimos discos de Foo Fighters, como pasa en “DOA”, donde se puede apreciar el sonido y la elegancia de las guitarras de QOTSA, aunque con ese toque personal que Dave Grohl solo sabe dar a sus canciones.

 

ROYAL BLOOD

El dúo británico que ha revolucionado el rock contemporáneo no podía menos que rendir pleitesía a unos grandes como QOTSA. Qué se puede esperar de una banda que bebe de las mismas fuentes primigenias como son Led Zeppelin y Black Sabbath.  De alguna forma esos riffs tan monolíticos y precisos tenían que tener su razón de ser. Lo cierto es que escuchando algunas de las canciones más conocidas de esta banda, que apenas han sacado dos discos en el mercado, la vena “queenstoniana” está más que presente.

Si somos realmente honestos, cuando todo empezó a dar sus primeros pasos, la primera ambición que teníamos era si podíamos seguir el camino de Queens Of The Stone Age, lo que sería un gran logro para nosotros. Tocar con ellos va a ser una clase magistral de rock n ‘roll”, comentaba Mike Kerr antes de su actuación en la pasada edición de Glastonbury.

En su último trabajo, How Did Get So Dark?, encontramos algunas pinceladas de ese sonido QOTSA, por ejemplo en su single de adelanto del mismo título.

 

EAGLES OF DEATH METAL y THEM CROOKED VULTURES

Con la consolidación de QOTSA como banda del momento es cuando empiezan a cristalizar alguno de los proyectos paralelos en los que Josh Homme se involucra, como son Eagles Of Death Metal y Them Crooked Vulture.

Dos bandas distintas a priori, tanto por el tiempo que media entre ellas –Eagles debutó en 2004 y Them Crooked en 2008- como por sus componentes: Theme Crooked Vultures contó nada más y nada menos que con la leyenda del rock John Paul Jones al bajo, entre otros músicos de primer nivel como Dave Grohl y Alain Johannes. Aun así, la impronta de Homme y la alargada sombra de QOTSA ocupan cada segundo musical de ambas formaciones. Como el propio Josh Homme declaró sobre Eagles, “Este no es un proyecto paralelo para mí. Estoy en dos bandas. Tengo esquizofrenia musical, y esta es una de las personalidades“.

Dos bandas y dos formas de entender quién es este personaje tan importante para la historia del rock.

 

THE STROKES

Los denominados “salvadores del rock” se presentaron a escena a principios del 2000, con un trabajo, Is This It, que venía a establecer la medida del revival que posteriormente sirvió para que cientos de bandas se sumaran a ese carro como The Hives, The White Stripes, The Black Keys, entre otros. Sin embargo, The Strokes, esa banda que bebía sin contemplaciones del legado de The Velvet Underground y Television, y que disputaba la mitad de la tarta del rock con el nu metal, decidieron despegarse del éxito efervescente de su primer disco para adentrarse en un “rock moderno”, que casi los llevo a despeñarse, casi al borde de la indiferencia.

 Y es que con First Impressions of Earth dejaron atrás la simplonería y el efecto revivalista para crear un álbum más elaborado y crudo que sus predecesores, en las que se vislumbraban otras influencias, una de ellas tan evidente como la de Queens Of The Stone Age, quienes a mi modo de ver sí que consiguieron poner al rock en un lugar privilegiado con su Songs For The Deaf. Su cantante Julian Casablancas entabló una buena amistad con Josh Homme,  quién quiso contar con él para su oscuro Era Vulgaris, donde colaboró para el tema “Sick, Sick, Sick”. La influencia puede que en este caso fuese recíproca, pero está claro que The Strokes abrieron el punto de mira con temas como “Jukebox” donde abandonaron la mojigatería para hacerse mayores, en esto del rock, a pesar de que el público les diera las espaldas.

 

La lista de bandas podría ser interminable, demostrando esto el impacto tan tremendo que ha supuesto para la música popular la irrupción de QOTSA. Podría citar a modo de epílogo la trascendencia de los de Palm Desert en álbumes tan destacados como Mechanical Bull de Kings Of Leoninfluencia declarada por sus miembros– o que para Tame Impala “Better Living Through Chemistry” fuera su primera experiencia con la psicodelia. Después vendría la participación de Josh Homme en una de las canciones del último disco de Lady Gaga, “Perfect Illusion”, para dejar patente de que estamos ante la banda de rock más importante de lo que llevamos de siglo.