Bullet Height – No Atonement

Bullet Height – No Atonement (Superball Music/Sony, 2017)

“No Atonement” es una demostración de versatilidad, originalidad y potencia. Un artefacto pop con toques de metal progresivo y electrónica alternativa que seguro que les abrirá las puertas del gran público.

El lunes tuve la curiosidad de leer el artículo de opinión de Pablo M. Beleña  “La Edad del Oro del Progresivo ha terminado y no queremos verlo ni admitirlo” para la web Portal Esquizofrenia, de la que es director. Aparte de que lo opinado por el compañero pueda ser más o menos compartido por quién escribe esta reseña, la verdad es que las conclusiones a las que llega son del todo acertadas. Hay mucha reticencia a dar por muertos los géneros, pero no vamos ahora a sacar a la calle los cadáveres en procesión. ¡El rock ha muerto y el rock progresivo también! Pero no nos escandalicemos, la música sigue su rumbo en pleno 2017; un rumbo que no bebe de nostalgias ni de pasados mitificados.

Y de esa reflexión inicial pasamos a una constatación: el rock progresivo ha evolucionado y es más interesante que nunca. Bullet Height es la muestra palpable de que la filiación hacia un estilo o género musical como el progresivo no es óbice para que ese acervo no se funda con las nuevas tendencias musicales; y esto bien lo sabe Jon Courtney, ex guitarrista y cantante de The Pure Reason Revolution, aquel proyecto que vino a declarar que el progresivo, la electrónica y el hard rock podían cohabitar en un espacio propio, complejo y atractivo.

Tras la disolución de la banda, Jon Courtney decidió reflotar sus inquietudes más cercanas al rock con este proyecto compartido con la talentosa Sammy Doll, que venía de hacer sus pinitos en el escenario junto al camaleónico Chris Corner de IAMX. El dúo, con base en Berlín, publicaron un muy prometedor single “Bastion”, que escuchado de nuevo después de meses no ha perdido la frescura y el gancho iniciales. En él encontramos todos los ingredientes esenciales de este álbum con un uso de los recursos electrónicos y los desarrollos melódicos y armónicos que recuerdan, y mucho, a su pasado en The Pure Reason Revolution, aunque potenciado por la sensual voz de Sammy Doll.

“No Atonement” es una demostración de versatilidad, originalidad y potencia. Un artefacto pop con toques de metal progresivo y electrónica alternativa que seguro que les abrirá las puertas del gran público. Difícil será no silbar el estribillo de “Hold Together”, ni sentirse conmovido por las atmósferas musicales de “Wild Words”.

Un álbum variado y inteligente donde seguro recalaran distintos perfiles de seguidores: desde el más metalero, que estará feliz de escuchar incontestables riffs de guitarra (“Intravenous”), como al que le atraigan las progresiones electrónicas de bandas como Chvrches (“Up To The Neck”).

Un magnífico debut al que espero con ansiedad se pueda revalidar con un segundo álbum que esté a la altura de lo presente. Mi apuesta firme para este 2017.