Broke Lord – Death of a Flower

Broke Lord – Death of a Flower (Discos Belamarh/ Gog Artifacts, 2017)-

“Fantástico estreno de Broke Lord, que ha sentado las bases de un proyecto que tiene visos de ser objeto de culto”

Inescrutable puede parecer a veces el trabajo de nuestro apreciado Luis Boullosa, que en esta ocasión adopta el nombre de Broke Lord para sacar adelante su proyecto más personal e introspectivo, tras dar el callo con sus Gog y las Hienas Telepáticas.

Esta inmersión hacia las profundidades nos muestra al poeta en toda su plenitud, como un bardo del siglo XXI al que le quedan muchas historias que recitar ante un público que, por desgracia, se muestra impertérrito ante lo sensible, y perdido entre bagatelas, post-verdades (ahora se llama así a las mentiras de toda la vida) y el entretenimiento vacuo.

Pero esta bien que de vez en cuando se pegue el puñetazo en la mesa y se ofrezca carne, que aunque difícil de digerir por parte del respetable, sea de sencilla masticazión, casi deglutida. Porque Broke Lord apuesta por un minimalismo folk con toques de rock y pop de los ochenta, de corte neoyorquino, que va al grano. Simple y llanamente.

No soy yo muy entendido de estos géneros, una persona que vive en un constante presente de actualidades y estrenos, pero a poco que escucho temas como “Life Of Saints” o “Death Of A Flower” a mi cabeza me viene la voz del genial Lou Reed, con esa cadencia rasposa y honda con la que Broke Lord impregna sus versos. Los seguidores del cantante, de Velvet Underground y de la escena neoyorquina de la época van a encontrar buen refugio en este “Death Of A Flower”.

Por otro lado, destacar el gran acierto que supone rodearse de buenos compañeros de viaje para que el resultado sea óptimo (ahí Broke Lord no ha errado). Asier Maiah con sus lánguidas, perturbadoras y bellas líneas de guitarra con regusto post punk y dark wave, Marco Serrato con su imponente y atemporal contrabajo y los coros intensos de la poeta Macky Chuca hacen de este equipo, un equipo ganador.

Llegados aquí quiero destacar “Lost Groom” y “Liberator”, ya que tengo especial debilidad por el trabajo de Marco Serrato, donde se expresa como nunca a través de su instrumento, creando el ambiente propicio para que Broke Lord se luzca y de rienda suelta a su creatividad.

Otro puntazo a favor de este debut de Broke Lord es el sincero y esmerado trabajo de Raúl Pérez de los estudios La Mina, que ha vuelto a ejercer de maestro de ceremonias a la perfección, dotando al proyecto de un sonido y un ambiente que cualquier otro podría haber ignorado por falta de sentido y sensibilidad musical, y a eso Raúl no hay quien le sople.

Fantástico estreno de Broke Lord, que ha sentado las bases de un proyecto que tiene visos de ser objeto de culto entre el círculo más vanguardista del pop y el rock.