Big Big Train – Grimspound

Big Big Train – Grimspound (Autoproducido, 2017)

Si os gusta la música melódica, a ratos recargada, con alta presencia de instrumentos menos comunes en el rock clásico y progresiva pero con un toque accesible, este Grimspound puede ser un gran comienzo.

Cuando un grupo como Big Big Train lleva una racha de calidad de manera continuada tan abrumadora (han sacado 3 discos enormes en 5 años y los conciertos que dieron en el King’s Place de Londres fueron elegidos como evento del año para los lectores de Prog Magazine), el hecho de que anunciaran una continuación de Folklore sin que hubiera pasado tan siquiera un año de su salida, supuso una mezcla de alegría y desconfianza en quien suscribe estas líneas.

No sería la primera vez que una banda que está en racha termina quemándose por ir demasiado rápido y no dejar respiro (tanto a ellos como a los seguidores) entre disco y disco. Así que con esa mezcla de ilusión y escepticismo me he ido adentrando en este décimo disco de estudio del grupo inglés.

El estilo del grupo se mantiene en ese rock progresivo inglés de vieja escuela,imposible no recordar a Genesis y a los Jethro Tull más progresivos. El grupo ha encontrado una formación estable de ocho miembros, muchos de ellos multiinstrumentistas, que hace que las composiciones alcancen una serie de matices y en ocasiones pomposidad, que hacen que pese a que se pueda escuchar haciendo otras cosas (la canciones son pegadizas en general), se aprecie y deguste mucho más estando pendiente al 100% de lo que se está escuchando.

Las canciones varían entre partes más directas y rockeras (parece que la inclusión de Rikard Sjöblom ha influido en la mayor presencia de guitarras en el disco), interludios progresivos que parecen improvisaciones a modo de jam (la instrumental “On The Racing Line” es un buen ejemplo, mostrando el enorme talento que tiene a las baquetas Nick D’Virgilio ¡)  y partes mucho más acústicas y delicadas, que recuerdan a esos interludios folkies del Aqualung de Jethro Tull. En uno de esos temas, “The Ivy Gate” aparece la única colaboración vocal del disco, a cargo de la cantautora Judy Dyble.

En definitiva, por ahora recomendaría antes sus English Electric, Folklore o en caso de querer algo más épico y progresivo el majestuoso The underfall yard, pero con discos como este que van creciendo con cada escucha no puedo afirmar con seguridad que sea inferior a ellos.

Si os gusta la música melódica, a ratos recargada, con alta presencia de instrumentos menos comunes en el rock clásico y progresiva pero con un toque accesible, este Grimspound puede ser un gran comienzo.