Land Animal, el reciente álbum de Bent Knee, nos sorprendió gratamente este verano con su mezcla inteligente de rock progresivo, pop y jazz. No dudábamos de sus capacidades, y aun así nos han dejado con la boca abierta. Nos ponemos en contacto con Ben Levin, guitarrista de la banda, para ahondar en los pormenores de su nuevo álbum y en las implicaciones de la tecnología en el comportamiento humano y sus efectos, a veces, nocivos para nuestras sociedades.

¿Cómo está yendo la presentación de vuestro último álbum, Land Animal?

Muchas personas nos han dicho que significa muchísimo para ellos y que le está alegrando la vida. Al parecer en esta ocasión nos están prestando más atención que nunca, así que es alentador a nivel de negocio.

“Comparando este álbum con los anteriores, Bent Knee ha conseguido realizar un conjunto de temas fáciles de escuchar con melodías pop”. Esto es lo que escribimos en nuestra reseña para la web de Rock I+D. ¿Estás de acuerdo con esta afirmación?

Estoy de acuerdo con que estas canciones son fáciles de escuchar y tienen melodías pop, ¡pero en realidad pienso eso de todos nuestros álbumes! (Risas) La mayoría de nuestros nuevos temas me parecen muy bailables, y me alegra que sean fáciles de escuchar. Tampoco es que tratemos de hacer cosas raras en cualquier caso; sólo queremos hacer que la música sea interesante, significativa y que nos pueda llevar a lugares extraños.

Ben Levin

Lo que parece bastante evidente es que habéis logrado mezclar complejidad y sonidos pop en vuestra música, siempre con la intención de ser sorprendentes a cada momento – al menos es la sensación que me transmite. ¿Qué representa para ti respecto al resto de vuestra discografía?

Me encanta que la música me sorprenda; las personas son muy sorprendentes. Lo que quería era capturar algunos de esos matices y esa espontaneidad inherente al carácter humano en nuestro trabajo. La música puede ayudarte a entender una persona a un nivel muy visceral de un modo incluso más allá de lo racional o lo lógico. En Bent Knee no buscamos exactamente ser complejos. Lo que sucede es que cuando tratamos de ser fieles a nosotros mismos terminamos por añadir algunas cosas muy complejas y otras muy pop. Land Animal es una continuación de la búsqueda de nuestras identidades más inmediatas. Somos personas distintas a las que éramos hace un año, y también al año anterior y al otro. Así que podríamos decir que Land Animal es una buena muestra de quiénes somos en 2017.

Al parecer el rock progresivo se encuentra en pleno auge: no hay más que mirar a artistas como Leprous o Steven Wilson, quien logró alcanzar el número uno de ventas en Reino Unido hace nada. Estoy seguro de que eso tiene que ver con la calidad de las propuestas. ¿Crees que hay otros factores determinantes que expliquen el éxito del rock progresivo?

 ¡Me alegro de que les vaya bien! Lo cierto es que me siento un poco ignorante en cuanto al panorama prog en general, pero es guay oír que hay gente reventándolo ahí fuera. De lo que me he percatado es que el prog como género está recibiendo mala prensa últimamente; desde mi punto de vista, creo que eso es algo que puede hacer que vuelva a ser guay. A la gente le gusta apoyar a los denostados, y cuando otros desprecian según qué formas de arte, los fans tienden a volverse mucho más apasionados y entregados.

Foto de Chris Anderson

Vuestro nuevo álbum será editado bajo el sello InsideOut Music (Century Media), lo cual es un verdadero mérito sabiendo que se trata de uno de los sellos prog más grandes del mundo. ¿Cómo llegasteis a trabajar con ellos?

Sí, estamos entusiasmados. Les pasamos nuestra música cuando estábamos buscando sello con nuestro disco anterior y al parecer les llamamos la atención. Tras volver de gira con The Dillinger Escape Plan y darle algo de rodaje por la radio, nos dieron el visto bueno para firmar con ellos.

Os definís como una banda comprometida con la democracia. ¿Creéis en la música como vehículo para la concienciación política o como protesta contra el sistema, más allá de ser un mero entretenimiento?

Creo que la música sirve para que nos entendamos mejor entre nosotros. Si introduces un contenido político en la música, puede que seas capaz de dar una nueva perspectiva a una persona, pero también es muy posible que reveles tu ignorancia. Se ha de tener mucho talento para poder presentar ideas políticas de una forma que pueda tener un impacto positivo y logre comenta el diálogo. Me encanta el modo en el que Kendrick Lamar articula su discurso social y político. Tiene potestad para poder hablar en el terreno artístico y siempre logra llegar al meollo del asunto, pero siempre ofreciendo distintas perspectivas de un problema. Es capaz de generar una dialéctica constructiva con sus letras; he aprendido mucho leyéndolas.

¿Crees en la parte buena del ser humano con todo lo que está pasando en el mundo actual?

Sí. La parte buena es siempre visible, aunque también noto que la oscuridad con mucha fuerza. La humanidad ha pasado por muchas cosas, pero veo tanto terror por todas partes que es difícil escapar esta espiral de decadencia. Todos estamos evolucionando hacia un mismo punto en el que manda la diferencia, así que soy incapaz de imaginar cómo serán las cosas en 2050. Pero tengo fe y creo que la compasión es un bien que seguirá extendiéndose y ayudándonos a crecer como personas.

¿Qué relación tienes con la tecnología con respecto a tu música y tu cotidianidad?

Creo que la tecnología me ha ayudado mucho a nivel musical, pero está distorsionando mi lado más humano. Utilizo el ordenador para escribir, enseñar, aprender, actuar, organizar mi vida y compartir mi trabajo con el resto del mundo, y también hay un montón de gente que me conoce mejor a través de mis posts en las redes sociales que con una interacción normal. En cierto modo, mi auténtico yo es la versión electrónica que la gente ve de mí en sus teléfonos, puesto que mi reputación se basa en buena medida en esa versión, y esa será la que probablemente recuerden cuando muera, por lo que bueno, paso mucho tiempo con el teléfono modulando mi identidad e intentando controlar la opinión que la gente tiene de mí. ¡Ups!

¿Os veremos alguna vez de gira por España?

¡Por supuesto! Estamos intentando montar una gran gira por Europa para el año que viene.