Algiers – The Underside of Power (Matador Records/2017)

“El soul y el gospel empequeñecen para dejar paso a la electrónica y el hip hop, a una experimentación de espíritu punk que seguramente brille mucho más en sus potentes directos”

Las tensiones sociales han sido siempre una de las principales fuentes de inspiración para la música moderna, creando una curiosa paradoja cuando podemos relacionar los trabajos musicales más influyentes del último siglo directamente con algunos de los peores momentos a nivel social, económico o político; cosas que, si estuviera en nuestra mano, probablemente eliminaríamos de la historia pero, al mismo tiempo, sin ellas no tendríamos ni la mitad de discos en nuestras estanterías. Uno de los ejemplos más claros sería el punk británico, surgido como fuerza destructora y de rechazo contra el sistema político, económico y social del momento, una explosión de rebeldía por parte de la juventud contra todo lo establecido. Estilísticamente, la influencia del punk rock en Algiers está ahí, aunque no se trate del mismo formato musical. No obstante, si nos centramos en su espíritu, en la rabia que rezuma y su preocupación por la situación social contemporánea, podría decirse que tenemos ante nosotros al grupo más punk del momento, sobre todo en ‘The Underside of Power’, su segundo larga duración.

Después de un exquisito debut homónimo en 2015 (varios años después de su formación oficial, durante los cuales solo se lanzó algún que otro sencillo), el conjunto transatlántico se colocó en lo más alto del panorama internacional gracias al buen manejo de su amplio abanico de influencias, musicales y no musicales: aquel álbum supuraba gospel, soul, rock e incluso post punk, pero también música electrónica y machetazos industriales, todo ello cohesionado a través del vozarrón de Franklin James Fisher y sus letras reivindicativas, ácidas y violentas, que incitan a la resistencia y la lucha a través de una de las herramientas más potentes desde hace décadas: la música. Fisher se expresa también a través de  experiencias personales, como el hecho de ser uno de los pocos chicos de color en los suburbios de la América sureña en la que se crio o encontrarse desempleado en Nueva York durante los primeros años de la crisis después de haberse formado en universidades de prestigio de EEUU y Europa. Estos temas se acentúan y expanden en este nuevo trabajo, donde también aparecen referencias históricas, como parte de un discurso del Pantera Negra Fred Hampton o alusiones al poema de T. S. Elliot ‘The Hollow Men’.

Al igual que Algiers comenzó a tomar forma como grupo a caballo entre los dos continentes, el grueso de las sesiones para  ‘The Underside of Power’ se realizó en Bristol junto a Adrian Utley, de Portishead, y su ingeniero de confianza, Ali Chant, al mismo tiempo que los miembros de la banda viajaban de un lado a otro. Quizá sea la influencia de Utley la culpable de que el lado electrónico que se podía entrever en el debut salga a relucir y cobre protagonismo en este segundo disco. Mientras que el campamento base se mantiene en Atlanta, el bajista Ryan Mahan reside en Reino Unido, de donde también es originario Matt Tong (ex de la banda indie rock británica Block Party), batería y último miembro añadido a la formación. Lejos de perjudicar al grupo, su desperdigamiento por el mundo ha permitido una mayor permeabilidad y una retroalimentación entre géneros tradicionalmente americanos, como el gospel, y otros más arraigados en Reino Unido, como el punk o la electrónica, además de una mayor apertura de miras, incluyendo temas como el Brexit en sus letras y los conflictos raciales que se dan, por desgracia, a un lado y al otro del océano. Además, el propio Chant declaraba hace un poco en una entrevista que, dependiendo de con qué miembros trabajaba en cada momento, la música podía seguir una u otra dirección.

El hecho de que este nuevo álbum se compusiese y grabase entre conciertos, giras,  viajes y llamadas de un lado al otro del océano ha contribuido a que la sensación general no sea tan homogénea como en su predecesor, pero comparar es absurdo. Teniendo en cuenta el amplísimo espectro de influencias que baraja la formación, esperar algo en la misma línea que ‘Algiers’ no tenía sentido. ‘The Underside of Power’ realiza un giro en favor de la (aparente) anarquía en lugar de la homogeneidad orgánica que se apreciaba en el debut. El soul y el gospel empequeñecen para dejar paso a la electrónica y el hip hop, a una experimentación de espíritu punk que seguramente brille mucho más en sus potentes directos. Se trata de un disco que, según los propios miembros de la banda, contiene más voces individuales que su predecesor, dotándolo de un ritmo algo más entrecortado y compartimentado, pero también variado: una montaña rusa de emociones con más altos que bajos.