¿Y valía la pena pagar el precio de esas canciones? ¿La soledad, la locura, el barro y la sal? La respuesta, muy probablemente, es que sí. El particular estado de gracia en el que ahora mismo se encuentra la banda cordobesa Viva Belgrado la convierte en uno de los fenómenos más destacados del underground español en la actualidad. Su iracunda aunque melancólica apuesta musical con “El Invierno” y “Flores, Carne” les ha llevado a ser aplaudidos por medio país y parte del continente europeo. Ahora, su nuevo trabajo “Ulises” (Aloud Music) apuesta por un continuismo aperturista en el que sus intenciones se vuelven mucho más directas y viscerales.

A lo largo de este año tocaréis en festivales de estilos tan dispares como Primavera Sound, ArcTanGent o el checo Fluff Fest. ¿Existe una voluntad explícita de representar vuestro eclecticismo musical mediante la diversidad de ámbitos en los que actuáis?

Ángel: La verdad es que tocamos donde nos dejan tocar.

Cándido: No es que lo hayamos buscado deliberadamente, pero sí que se nos ha ofrecido la oportunidad de tocar en ámbitos distintos. Y como bien dices, si nos lo han ofrecido es porque tenemos cabida en lugares de diferentes estilos.”

Álvaro: Está bien trabajar en sitios que tienen distintas formas de enfocar las cosas.

¿Sentís predilección por alguna clase de público en especial?

Álvaro: Cada lugar es diferente y no es que se pueda establecer un patrón.

Cándido: Creo que nos gusta probar un poco de todo, pero quizá, como venimos de tocar en sitios autogestionados nos sentimos más cómodos en ese tipo de ambiente.

Me imagino que la gente será más abierta aquí. ¿Os habéis encontrado alguna sorpresa girando por Europa?

Pedro: Depende. La verdad es que hay lugares donde la gente es mucho más receptiva que aquí. En Eslovaquia y en Eslovenia por ejemplo fue la leche. En Dinamarca y Suecia la gente era muy fría.

Álvaro: Eso va mucho en la actitud del público, en lo que te transmite. No es porque se sepan tus canciones – porque fuera no se van a saber tus letras –, pero la actitud es algo que salta a la vista. Hay gente que está del plan “a ver si esto se acaba”.

Cándido: Creo que fuera de lo que es el estado español, que es donde hay más aceptación, luego viene Alemania. No sé muy bien por qué. Me imagino que ahí la escena es mayor. Y dentro de España sobre todo el norte. Especialmente Barcelona.

¿Alguna vez ha representado una barrera para vosotros la lengua en la que cantáis?

Cándido: De momento no. Por suerte. [Risas] Tampoco sabemos cómo habría sido de haber cantado en inglés.

Porque la idea del cambio de idioma ¿está ahí?

Cándido: No. Yo creo que no. Ni lo tenemos en mente ni nos lo hemos planteado.

Dice nuestro querido García Lorca en los versos de la “Canción de Jinete” aquella célebre frase que dice “Córdoba. Lejana y sola.”. ¿Qué podéis contarnos sobre vuestra tierra y qué peso tiene en vuestra música? Parece ser que en cierto modo era la protagonista de “Flores, Carne”, ¿cierto?

Cándido: Es una ciudad donde la escena es muy pequeña, prácticamente inexistente. Y si ya hablamos de punk y hardcore, nosotros por lo menos no tenemos referentes de tal cosa. Todo lo que hemos  aprendido ha sido gracias a internet.

A otro nivel, bueno, es cierto que a Córdoba se la denomina “la ciudad de las flores”, y creo que de alguna forma puede haber dejado huella en nuestras metáforas. Es nuestro hogar, pero aunque duela decirlo a veces lo sentimos como una prisión, porque es una ciudad aislada de los movimientos culturales con los que nosotros nos sentimos identificados. Además hay mucho paro y cuesta encontrar una estabilidad allí.

Un poco en la línea de la dualidad que presentáis en la letra de “Córdoba 2014”, por lo que veo. ¿Alguna vez os habéis planteado como opción huir a otro lugar?

Cándido: Muchas veces. Es una constante en nosotros. Y creo que eso es algo que se refleja mucho en nuestras canciones, si quedarse o marcharse. Supongo que lo que tenemos con la ciudad es una relación amor-odio.

Vuestra relación con la música parece ir más allá de lo puramente sonoro: son numerosas las referencias que podemos encontrar en vuestras letras a Ingmar Bergman, Henry Miller o Gabriel García Márquez. ¿De dónde surge la idea de integrar de ese modo tan intuitivo todo ese lenguaje artístico?

Cándido: Creo que simplemente son partes de nuestro imaginario, y de alguna forma nos ayuda a expresar de una forma más fiel las ideas que tienes en mente. A mí me gusta mucho leer, y todos estos autores e influencias acaban filtrándose al final de un modo u otro.

Portada del último álbum de Viva Belgrado

Porque el proceso de creación de las letras ¿es grupal o en solitario?

Cándido: Normalmente lo hago yo, pero sí que es verdad que luego pasa una pequeña criba. Las expongo y luego limamos los detalles. Si me dicen que algo no cuadra lo replanteo. Confío en ellos como oyentes de música y me fío de lo que puedan decir.

Y hablando de literatura, “Ulises” es el título de vuestro nuevo álbum de estudio. ¿Cuál es esa Ítaca a la que regresar? ¿Qué perspectiva queríais darle a este tópico literario?

Cándido: “La respuesta que podríamos darte es muy extensa. [Risas] El hecho de tomar a Ulises puede verse desde varias perspectivas. Por un lado, por la clara temática viajera que hay en el disco, con muchas referencias geográficas, narradas por la voz de un viajero. Y por ello nos parecía interesante tomar como figura central la de Ulises, alguien que viaja constantemente a una Ítaca a la que nunca llega y va narrando su aventura.

Por otro lado, hay una referencia casi más importante, que es a la del Ulises de [James] Joyce, que narra la odisea del hombre moderno. En la novela se explican las veinticuatro horas en la vida de un oficinista. Lo que viene a decir es que esas peripecias y esa lucha del hombre moderno son como las pequeñas batallas de cada día. Y de hecho la estructura del disco lo refleja: “Por La Mañana, Temprano” es la tercera canción y “Apaga La Llum” es la novena, intentando simbolizar de alguna forma el principio y el final de un día; y todo lo que transcurre en medio simbolizaría las batallas de las que hablaba.”

De hecho, ahora que lo mencionáis, “Por La Mañana, Temprano” es uno de los temas por los que os quería preguntar. Dentro del estilo que habéis estado cultivando hasta ahora, es el punto contrastante sin duda alguna. ¿De dónde emerge toda esta influencia para el tema? Porque resulta impactante encontrarse beats y electrónica en vuestra música.

Pedro: Nosotros escuchamos mucha música muy distinta y al final todo lo que escuchas te acaba saliendo. En esta época hemos escuchado más música electrónica y rap, por lo que sí, el resultado final del tema ha sido con una base muy trip hop.

Cándido: La música de Nujabes ha tenido bastante que ver. Nos preguntamos cómo encajaría eso en un tema de Viva Belgrado y el resultado ha sido este.

Algo que también llama la atención es vuestro artwork, que en esta ocasión lo brinda Juan Fandiño, cuyo corte orientalista salta a la vista. ¿Cuál es vuestra relación con él? ¿Cómo surgió la idea de hacer una portada de este tipo?

Cándido: Juan es un chaval de nuestra edad al que conocimos en un concierto en Madrid. Cuando lo conocimos hubo bastante feeling, y posteriormente me escribió un mensaje que me hizo sentir muy identificado con él – y creo que el sentimiento era mutuo. Supe entonces que trabajar con él sería una buena idea. Él vive en Japón y una parte sustancial de nuestras letras tenía que ver con ese país, así que esa foto – que ya existía antes de que le dijésemos nada – fue la más adecuada. Al venir de una portada ilustrada con flores, creíamos que esa fotografía podía simbolizar bien un jardín de ciudad en el que las flores ya han crecido. La imagen que perseguíamos un poco era la de un jardín olvidado. Y como el álbum es de corte continuista, porque sigue bastante la línea de “Flores, Carne”, nos pareció muy interesante esa en particular.

El intimismo andalucista que flotaba en vuestras metáforas ha dado lugar a una visión mucho más cosmopolita y casi diría urbanita del mundo, en la que vuestras inquietudes personales se vuelven mucho más explícitas y directas que en Flores, Carne. ¿Qué factores creéis que han propiciado ese punto de vista sobre el mundo? ¿Ha tenido que ver el hecho de girar?

Cándido: Sí, desde luego. Antes empezar a componer el disco teníamos claro que queríamos reflejar una temática viajera. La banda se ha vuelto la parte central de nuestra vida y el viajar forma parte indispensable de ella. Eso implica mucho tránsito y mucho contacto con gente distinta, y de hecho ese es un poco el tema del disco. Se ve reflejado en las letras claramente. Y por otro lado hemos buscado bajar considerablemente el número de metáforas, porque nos apetecía ser más directos y llanos, sin tanta parafernalia ni floritura.

¿En qué modo ha cambiado la banda desde que os aliasteis con Aloud Music? ¿Creéis que habéis medrado de algún modo?

Álvaro: Yo creo que sí. Nos han orientado muy bien de cara a la edición de discos, la previa y demás. Nos han ayudado a contrastar las ideas que llevábamos de antemano. Siempre que pueden nos facilitan las cosas cuando tenemos problemas con las giras o necesitamos algún contacto. De todos modos, el álbum no ha salido todavía, por lo que tampoco hemos podido trabajar de forma continua con ellos. Pero en general nos dejan mucha libertad y nos apoyan mucho, hay entendimiento entre nosotros y ellos. No hay imposiciones de ningún tipo.

Cándido: Fuera de seguir autoeditándonos, creo que la única opción que valorábamos en el estado español era la de Aloud. Nos han ayudado a profesionalizarnos un poco y a hacer las cosas con un poco más de cabeza.

¿Fue esta alianza la que dio lugar al surgimiento de Ànteros [proyecto con miembros de Toundra y Jardín De La Croix]?

Cándido: Ànteros surge después de que entráramos en Aloud. Esto vino tras un concierto de Viva Belgrado en el que conocí a Víctor [García]. Él me comentó que estaba montando un grupo y si me apetecía tocar con él. De hecho cuando yo entré, Mau [Barba], que era el único miembro de Aloud, todavía no estaba confirmado como bajista.

¿Hay planes de gira con Ànteros?

Cándido: No muchos. Creo que es un proyecto para tomarse con calma y divertirnos. Haremos un par de fin de semanas durante el año pero ya está. No vamos a seguir el ritmo de Viva Belgrado porque Viva Belgrado es mi prioridad – nuestra prioridad, de hecho –, y no nos permite darle mucho peso a otro proyecto.”

Para terminar, ¿qué depara el futuro de Viva Belgrado? ¿Qué aspiraciones tenéis más allá de este año 2016?

Pedro: Tocar, ¿no? [Risas]

Ángel: No tenemos muchos planes. Girar, girar y girar. Presentar el nuevo disco todo lo que podamos y decir que sí a todo.

Álvaro: ¿Qué otros planes puedes tener?

Pedro: Vamos a probar dos países nuevos, entre ellos Reino Unido – que de hecho ahora iremos a ArcTanGent, pero más tarde vamos a hacer una gira por ahí.

Cándido: Salir de Europa. No sé si lo vamos a poder hacer en 2016, pero es la intención.

Álvaro: Tanto si es hacia el este como el oeste.